El 6 de marzo de 2025, los equipos de rescate encontraron un cadáver en el Barranco de El Berriel, una profunda quebrada en el sur de Gran Canaria. El lugar era tan inaccesible que el cuerpo tuvo que ser rescatado en helicóptero de la Guardia Civil. La mujer estaba semidesnuda — llevaba solo una camiseta. Su identidad tardaría más de un año en conocerse.
Ahora, en abril de 2026, el caso está oficialmente cerrado. La fallecida era Annabella Lovas, de 32 años, influencer húngara y exconcursante del programa de citas húngaro A Nagy Ő. Cómo llegó a ese barranco — y por qué — sigue sin aclararse.
Desaparecida, encontrada, desaparecida de nuevo
La historia comienza en noviembre de 2024, cuando Annabella Lovas fue denunciada como desaparecida en Hungría. Un mes después, en diciembre de 2024, las autoridades la localizaron en un apartamento de Gran Canaria — con vida. Les dijo que estaba bien y que no quería contacto con su familia. El caso se cerró.
Dos días después, cortó todo contacto.
En febrero de 2025 fue denunciada como desaparecida de nuevo. El 6 de marzo de 2025, su cuerpo sin vida fue hallado en el Barranco de El Berriel. Pero ni siquiera eso trajo una resolución: la identidad de la fallecida seguía siendo desconocida. En octubre de 2025, su perfil de TikTok fue reactivado — aparentemente de forma automática — y la policía la eliminó de la base de datos de desaparecidos, sin saber aún que llevaba meses muerta.
Cronología
Noviembre 2024: Annabella Lovas denunciada como desaparecida en Hungría
Diciembre 2024: Encontrada con vida en un apartamento de Gran Canaria — dice estar bien; caso cerrado
2 días después: Corta todo contacto
Febrero 2025: Nueva denuncia de desaparición
6 de marzo de 2025: Cuerpo hallado en el Barranco de El Berriel, rescatado en helicóptero
Octubre 2025: Perfil de TikTok reactivado; policía la elimina de la base de desaparecidos
Abril 2026: Identidad confirmada, caso oficialmente cerrado
Una identificación que parecía casi imposible
El proceso de identificación fue extraordinariamente difícil. El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición, las yemas de los dedos disueltas — sin huellas dactilares aprovechables. No se encontraron bolso ni documentos junto al cuerpo. Los investigadores contactaron con decenas de alojamientos y estudios de tatuajes, pues se sabía que tenía tatuajes. Las muestras de ADN fueron enviadas a Hungría en dos ocasiones — ambas veces sin resultado útil, con una calidad demasiado deficiente.
Al final, fue un único diente el que proporcionó la respuesta. Mediante cooperación forense internacional, su identidad fue confirmada de forma definitiva.
Pablo Fernández Sala, jefe de la Policía Nacional de Maspalomas, resumió la extrañeza del caso en una frase: "Una mujer muerta semidesnuda en un lugar al que apenas se puede llegar — eso ya de por sí es un misterio."
Una mujer entre la enfermedad, el viaje y el desamparo
¿Quién era Annabella Lovas? En Hungría era conocida como influencer y había participado en A Nagy Ő, un programa de citas húngaro. Había superado un grave diagnóstico de cáncer que, según los investigadores, también afectó a su salud mental. Tras la enfermedad empezó a viajar y acabó llegando a España.
Las autoridades la habían clasificado como "persona vulnerable." Los investigadores creen que en sus últimas semanas pudo haber quedado en situación de calle o sin recursos — un destino que no es infrecuente entre personas con crisis de salud mental en las Islas Canarias.
Cómo terminó exactamente en el Barranco de El Berriel no está claro. La autopsia fue inconcluyente. La muerte violenta ha sido oficialmente descartada. El accidente o el suicidio no pueden excluirse. Los investigadores también contemplan que las graves inundaciones de febrero de 2025 pudieran haber arrastrado el cuerpo hasta el barranco — lo que significaría que murió en otro lugar. Consulta el tiempo actual en Gran Canaria antes de explorar barrancos y playas de la isla, donde las condiciones pueden cambiar rápidamente.
El caso está cerrado — las preguntas no
En abril de 2026, su identidad fue confirmada oficialmente. La familia ha sido informada. El caso está cerrado.
Lo que queda es una historia que plantea muchas preguntas — sobre una mujer joven que partió en busca de algo tras una grave enfermedad y que al final solo pudo ser identificada gracias a un diente. Sobre un archipiélago administrado por el Cabildo de Gran Canaria (Cabildo) y vendido como paraíso en el que las personas en crisis pueden desaparecer sin dejar rastro. Y sobre los límites de la ciencia forense cuando la identidad misma se desintegra.
Fuentes: Népszava · Diario de Avisos · Telecinco