De qué va esto

Qué está pasando: Canarias cerró 2025 con 24.431 millones de euros de gasto turístico, a sólo 376 millones de Cataluña (24.807 millones). Ritmo de crecimiento: 6,8% frente a 4,5%. En marzo de 2026, las islas adelantaron a Cataluña en gasto turístico mensual por primera vez — 25,8% frente a 17% del total nacional.

Qué dice la estrategia: «calidad sobre cantidad». Contar menos turistas, sacar más euros de cada uno. Gasto medio diario 2025: 177 euros por persona y día — récord.

Lo invertido: desde 2023, más de 1.000 millones de euros anuales en reconvertir hoteles de 3 y 4 estrellas en 5 estrellas. Sólo en 2024: 1.175 millones.

Lo que dicen las cifras: plazas de 5 estrellas +30,7% desde 2019. Categorías bajas: -2.688 plazas el último año. 5 estrellas: +1.781 plazas.

El peso del turismo: 37,7% de la economía, 42,3% del empleo. 18 millones de turistas para 2,2 millones de residentes — ocho turistas por canario.

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística (INE), EGATUR, Ministerio de Industria y Turismo, Gobierno de Canarias, Promotur Turismo de Canarias.

El número que lo explica todo

Un turista en Gran Canaria gasta hoy una media de 177 euros al día — hotel, restaurante, coche de alquiler, excursión. Hace seis años, bastante menos. En ese mismo periodo el número de turistas en Canarias apenas ha crecido, pero la facturación se ha disparado un 41%. De 14.100 millones (2019) a 23.000 millones (2025) según cifras canarias — 24.431 millones según metodología INE.

Es la historia que Fernando Clavijo y su consejera de Turismo Jessica de León quisieron contar en Madrid en la FITUR de enero: Canarias ya no crece en anchura, crece en profundidad. Menos turistas por cabeza, más dinero por turista.

El balance es oficial. Cataluña lidera 2025 sólo por 376 millones de euros — un 1,5% de ventaja sobre un mercado que avanza desde el sur al doble de velocidad. En marzo de 2026 ya estaba consumado: las Islas lideraron el ranking mensual de gasto turístico en España con el 25,8%, Cataluña por detrás con el 17%. En los datos mensuales el cuadro ya ha cambiado — y a este ritmo, también lo hará en el conjunto del año 2026.

Qué significa de verdad la «calidad sobre cantidad»

La estrategia no es sólo discurso. Es medible — y cuesta.

La inversión: desde 2023 fluyen más de mil millones de euros anuales hacia la reforma de antiguas instalaciones hoteleras. Sólo en 2024 fueron 1.175 millones. No lo paga el Gobierno, lo pagan las cadenas hoteleras — Lopesan, Riu, Iberostar, Barceló, Meliá. La política canaria les ha dejado claro vía incentivos, licencias y la prohibición de ampliar plazas: si quieren crecer, que crezcan hacia arriba, no a lo ancho.

El resultado en cifras: plazas de 5 estrellas entre 2019 y 2025: más un 30,7%. Sólo el último año: 1.781 plazas nuevas de 5 estrellas, 2.688 menos en hoteles de 1 a 3. El total de plazas hoteleras se mantiene — la mezcla ha cambiado.

Donde se ve: Maspalomas, Playa del Inglés, Costa Adeje, Los Cristianos. Las moles de los 70 están siendo reconvertidas sistemáticamente desde hace tres años: piscinas pintadas, plantas adelgazadas, suites a la carta. Si te asomas en noviembre al hall del RIU Palace Maspalomas o del Lopesan Costa Meloneras, verás un cliente distinto al de 2018 — mayor, claramente con mayor poder adquisitivo, vuelo directo y no autobús desde el aeropuerto.

La otra cara de la moneda

Las cifras impresionan. Pero la historia tiene una pega — en realidad tres.

Primero: la estrategia de «menos turistas» sólo funciona sobre el papel. En 2025 llegaron 18 millones de turistas a Canarias. Para 2,2 millones de residentes. Ocho turistas por canario. Más que nunca en la historia del archipiélago. La estrategia no es «menos turistas» — es «más dinero por turista sin que baje la cifra». El turismo masivo sigue siendo el motor. La reforma le pone una capa de barniz por encima.

Segundo: el turismo domina la economía como en muy pocas regiones europeas. 37,7% del PIB. 42,3% del empleo. Si llega un Brexit, una guerra, una pandemia o simplemente un verano caluroso en el centro de Europa, hay una economía entera sobre una sola pata. La diversificación se predica desde hace décadas — los números dicen que no llega.

Tercero: la crisis de la vivienda. Mientras los hoteles se reconvierten en plazas de lujo, los alquileres canarios no aguantan el pulso a las rentabilidades que los propietarios sacan en Airbnb y similares. En Las Palmas, los locales pagan más de 1.300 euros por una vivienda de 60 metros — con un sueldo medio de 1.900 brutos. Quien orienta toda la economía hacia los turistas, empuja los alquileres a alturas inalcanzables para su propia población.

«Que la riqueza llegue a los canarios» — fue la promesa de Clavijo en FITUR. La pregunta es si la puede mantener.

Quién gana — y quién paga

Ganadores:

Las grandes cadenas hoteleras. Quien en 2018 vendía un apartamento de 3 estrellas en Playa del Inglés a 60 € la noche, en 2026 vende el mismo complejo reformado como suite de 5 estrellas a 280 €. Margen: notablemente más alto. Inversión: amortizada en tres temporadas.

Los trabajadores del hotel — a medias. Los convenios laborales de 2024 y 2025 trajeron subidas en el entorno «casi de dos dígitos», dice Clavijo. Cierto — pero partiendo de un nivel tan bajo que incluso con incrementos del 9% los camareros, cocineros y personal de limpieza no viven con tranquilidad.

La región vía impuestos. El IGIC y las tasas turísticas como la de Mogán (15 céntimos por noche) aportan más a las arcas públicas.

Perdedores:

Los inquilinos en Las Palmas, Santa Cruz, Adeje, Maspalomas. Los precios de la vivienda crecen más rápido que los sueldos. Quien no hereda un piso, cada vez tiene menos oportunidades.

Los jóvenes canarios fuera del sector. Quien no trabaja en turismo en unas islas con 42% de empleo turístico, encuentra trabajo con más dificultad — por muy cualificado que esté.

El medio ambiente. Más hoteles de lujo significan más consumo de agua, más climatización, más piscinas, más luz. La transición solar en Canarias avanza, pero va detrás del crecimiento turístico.

Qué significa esto para los turistas

Si vienes a Canarias este verano, lo vas a notar en varios puntos:

Precios. Los precios de hotel y coche de alquiler han subido claramente desde 2019. Un hotel de gama media en Costa Adeje hoy está entre 130 y 180 euros la noche, hace seis años 80–110. Un menú en un restaurante del sur de Gran Canaria pide 25–35 € — hace seis años 15–22.

Servicio. La otra cara: los hoteles están visiblemente mejor. Reformados, climatizados, más limpios. La promesa de las 5 estrellas se toma en Canarias más en serio que en muchas islas del Mediterráneo.

Temporada. Los veranos se llenan más — Canarias quiere reforzar la temporada intermedia y lo consigue sólo en parte. Quien viene en noviembre o febrero, sigue teniendo un viaje más tranquilo que en julio.

Impuestos. Las tasas turísticas sectoriales llegan — Mogán ha empezado, otros municipios siguen. 15 céntimos por noche no son drama, pero sumados a 14 noches y dos personas son 4,20 € — y es sólo el inicio. Más detalle: nuestra historia sobre Mogán.

Qué significa para los residentes

Expectativas claras para 2026 y 2027:

Alquileres: seguirán subiendo. Los ayuntamientos hablan mucho de regular alquileres, hacen poco. Quien puede, compra. Quien no, navetea desde las medianías.

Sueldos: suben, pero lentos. Las negociaciones colectivas de 2026 son la próxima prueba — si el turismo sube un 41% en facturación, los sueldos tendrían que subir más que los porcentajes de dos dígitos mencionados.

Empleos: se generan, pero sobre todo en servicio. Quien quiera ser programador, ingeniera o funcionaria, sigue mirando hacia la Península — Sevilla, Madrid, Barcelona.

Impuestos: Canarias mantiene su estatus fiscal especial (IGIC en vez de IVA, ZEC como zona especial). Eso abarata la vida aquí en términos relativos — pero la velocidad a la que el gasto turístico empuja los precios hacia arriba se está comiendo esa ventaja.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo adelantará Canarias a Cataluña de verdad?
En facturación anual: en 2026, probablemente. Los 376 millones de diferencia se cierran en un año a los ritmos actuales. En número de turistas: nunca — Cataluña tiene Barcelona con su turismo urbano, otro mercado.
¿Es Canarias ahora más cara que Mallorca?
Por poco. Baleares cerró 2025 con 21.058 millones de facturación, por detrás de Canarias — pero con menos islas y temporada más corta. Per cápita los datos son similares. Para comparar precios: depende mucho del hotel, en promedio Canarias se ha encarecido algo más.
¿Dónde queda el dinero?
37,7% de la economía canaria es turismo. Es decir: aproximadamente uno de cada tres euros del PIB viene directamente del gasto turístico. La mayor parte se queda en la región — hoteles, restaurantes, coches de alquiler, excursiones. Pero parte se va — cadenas internacionales con sede en la Península reparten dividendos en Madrid o Mallorca.
¿Es el final del «sol y playa»?
No. El sol y la playa siguen siendo los motivos principales — el 80% de los turistas vienen sobre todo por eso. Lo que cambia es lo que rodea: más cultura, más gastronomía, más wellness, menos oferta puramente de fiesta. Pero las playas siguen siendo las playas.
¿Sigue siendo rentable invertir en una vivienda turística?
Pregunta complicada. Sí, si compras en una zona buena (Maspalomas, Adeje, centro de Las Palmas), ya tienes la licencia Vv y haces bien el Modelo 210 y el NRA. No, si compras en zonas periféricas apostando sólo por la subida de alquileres. Nuestra historia sobre el Modelo 210 tiene el detalle.
¿Cuándo vendrá la próxima crisis?
Nadie lo sabe. Pero: una economía que depende al 37,7% de un sector es vulnerable. 2020 demostró lo rápido que puede caer todo. La diversificación sigue siendo el punto débil de la economía canaria.