Las cifras
Las Islas Canarias figuran, junto con Murcia y Extremadura, entre las comunidades autónomas con menor productividad laboral de España. Según el Consejo General de Economistas, solo estas tres regiones y Melilla se sitúan por debajo de la media nacional, y Canarias arrastra este problema desde hace décadas.
El informe anual 2024 de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) cifra la pérdida mensual en 27 millones de horas no trabajadas. Eso supone un descenso del 3,9% respecto al año anterior, pero sigue siendo un 18,5% más que en 2019, antes de la pandemia. El incremento en Canarias supera en cinco puntos la media nacional.
Al mismo tiempo, el salario medio anual es de 22.532 euros, el segundo más bajo de toda España, solo por delante de Extremadura. La media nacional se sitúa en 27.559 euros. Los trabajadores canarios cobran unos 5.000 euros menos al año que el promedio.
Por qué Canarias está tan mal
Las causas son estructurales y tienen poco que ver con la pereza. Hay cinco factores centrales:
Economía de servicios sin industria. Canarias depende casi por completo del sector servicios, sobre todo del turismo. El vicepresidente de la CCE, José Cristóbal García, lo resume así: si una economía tiene más camareros que ingenieros, la media de productividad baja por definición. No es un fallo moral, es la estructura.
Absentismo en niveles récord. Según los informes de Randstad, Canarias tiene de forma constante una de las tasas de absentismo más altas de España. En el tercer trimestre de 2025, las islas lideraban junto a Murcia y Cantabria. Solo por bajas médicas (incapacidad temporal), las empresas canarias pierden una proporción desmesurada de horas. Entre 2021 y 2024 se registraron 188.558 procesos de IT más.
Desajuste formativo. A pesar de una tasa de paro superior a la media nacional, miles de vacantes quedan sin cubrir porque las cualificaciones no encajan. Entre 2019 y 2025, las vacantes sin cubrir crecieron un 67,2%, por encima de la media española. La CCE pide reforzar la Formación Profesional Dual con mayor participación empresarial.
Costes laborales al alza sin mejora de productividad. Los costes laborales han subido un 18,8% entre 2019 y 2025. Pero la productividad no acompaña. El resultado: menor competitividad y más cautela en la contratación.
Déficits de infraestructura. El informe de la CCE señala infraestructuras energéticas obsoletas con riesgo de apagones, carreteras colapsadas, plazas educativas insuficientes y una cobertura sociosanitaria que se sitúa a la cola del país.
Qué significa esto para las islas
Baja productividad tiene una consecuencia directa: salarios bajos. Quien produce poco, reparte poco. Canarias crece por encima de la media nacional — en 2024 el PIB subió un 4,4%, más que casi cualquier otra región. Pero ese crecimiento se basa en volumen, no en eficiencia: más turistas, más empleos, pero no más valor añadido por hora trabajada.
Eso implica que si el turismo flaquea — por crisis geopolíticas, subida de los vuelos o una recesión europea — a Canarias le falta el colchón productivo que amortigüe el golpe. Las islas facturan bien cuando la temporada funciona. Pero facturan mal por hora trabajada.
El Gobierno regional creó a principios de 2026 una comisión de productividad que también abordará el absentismo. Si será suficiente, está por ver. La patronal pide más: tiempos más cortos en la gestión de bajas, mejor coordinación entre el sistema público de salud y las mutuas, y un debate serio sobre por qué un archipiélago con casi un millón de ocupados pierde 27 millones de horas de trabajo al mes.