Qué mide la cifra y qué no mide
El indicador coyuntural de fecundidad no es un recuento, sino un valor calculado. El INE suma las tasas de fecundidad por edad de todas las mujeres de 15 a 49 años de un año natural y obtiene cuántos hijos tendría una mujer si siguiera esas tasas toda su vida. Nadie vive así; el indicador es una instantánea de 2024, no una previsión. Decisiva es una propiedad de esta construcción: como cada grupo de edad se pondera por separado, el resultado no depende de lo vieja que sea la población. Una región no tiene, por tanto, una fecundidad baja por contar con muchas personas mayores. El segundo indicador del INE, nacimientos por cada 1.000 mujeres en edad fértil, también sitúa a Canarias en último lugar, con 22,58 frente a 29,79.
No es una historia de envejecimiento
La explicación más inmediata no se sostiene. La población canaria no mengua: creció un 7,5 por ciento entre 2015 y 2025, hasta 2.258.866 personas. Tampoco cabe clasificarlas como región especialmente envejecida: la edad mediana se situó en 2025 en 45,73 años frente a los 45,83 de España. Quien quiera explicar la baja fecundidad por el envejecimiento o la despoblación no encuentra apoyo en los datos. Y como la población crece mientras el indicador cae, ese crecimiento procede de la llegada de nuevos residentes.
Dónde está realmente el descenso
El INE desglosa la fecundidad según el orden del nacimiento. De los 0,82 hijos, en Canarias correspondieron en 2024 0,47 al primero, 0,27 al segundo y 0,06 al tercero. Desde 2015 el valor del primer hijo cayó de 0,61 a 0,47 y el del segundo de 0,35 a 0,27: del descenso total de 0,25 corresponden así 0,14 al primer hijo, un 56 por ciento largo — cálculo propio a partir de la tabla 1441. El retroceso de la década es, ante todo, un retroceso en el primer hijo. En la comparación con España, sin embargo, el cuadro cambia: allí el valor del primer hijo es 0,57 y el del segundo 0,39. De los 0,28 puntos de diferencia, 0,10 corresponden al primer hijo y 0,12 al segundo, de modo que en el segundo el retraso es mayor. Contra un relato de mero aplazamiento juega además la edad de las madres: las canarias tienen a su hijo de media a los 31,90 años, unos ocho meses antes que la media española de 32,61 (INE 2024, tabla 1580).
Ingresos, alquiler, escolarización
Lo que sí puede documentarse son las condiciones en que se toman esas decisiones. El salario mediano canario fue en 2024 de 20.631,84 euros brutos anuales, el último de las 17 comunidades autónomas, según la Encuesta de Estructura Salarial del INE del 28 de mayo de 2026. Sobre la salida del hogar familiar, el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud registra para el segundo semestre de 2024 un valor canario del 14,1 por ciento, por debajo del español del 15,2. El mismo informe cifra el ingreso neto medio de una persona joven canaria en 947,06 euros al mes y un alquiler medio en 1.128 euros, el 119,1 por ciento de esa cantidad. A ello se suma la escolarización: en el curso 2025/26 el 34,6 por ciento de los menores de tres años acudía en Canarias al primer ciclo de Infantil, frente al 50,2 por ciento de España, según el Ministerio de Educación, el tercer valor más bajo tras Ceuta y Asturias. No es un automatismo: Galicia tiene con el 63,9 por ciento la tasa más alta y, a la vez, con 0,96 una de las fecundidades más bajas.
Inmigración, estimación de 2026 y política
Una suposición extendida se invierte en la estadística: la fecundidad de las mujeres de nacionalidad extranjera fue en Canarias de 0,99 en 2024 y la de las españolas de 0,78. La inmigración sostiene, pues, el valor global de 0,82; sin ella sería más bajo. Para el año en curso el INE publicó el 16 de septiembre de 2026 una estimación expresamente provisional: de enero a julio de 2026 se estimaron en Canarias 6.500 nacimientos, un 1,92 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras España subía un 1,39 por ciento. Solo cinco de los 19 territorios registraron un descenso: Galicia un 3,50 por ciento, Melilla un 3,25, Ceuta un 2,41, Canarias un 1,92 y Castilla-La Mancha un 0,45. A esos mismos siete meses atribuye el INE 11.142 defunciones, también estimadas, lo que arroja un saldo vegetativo negativo de 4.642; es nuestra resta a partir de dos series provisionales. El Gobierno de Canarias presentó en 2025 la Estrategia Canaria de Reto Demográfico y Cohesión Territorial, cuyo foco está, sin embargo, en la despoblación del medio rural y no en la fecundidad.