¿Qué dice exactamente el plan de movilidad?
El PIMSIT es un instrumento de planificación para las próximas dos décadas. Comprende 92 medidas y prevé inversiones de 5.097 millones de euros hasta 2035, según informó Atlántico Hoy el 23 de septiembre de 2026.
Una de las medidas lleva la denominación «peajes urbanos y tarifas por congestión». Según Atlántico Hoy, se plantea estudiar un sistema de tarifas por congestión en las principales carreteras interurbanas de Tenerife.
En concreto, la medida menciona los accesos a Santa Cruz de Tenerife por la TF-1, a La Laguna por la TF-5 y la TF-2, así como el sur de la isla en la TF-1 entre San Isidro y la zona turística de Adeje y Arona.
¿Cuándo podría llegar un peaje?
El calendario previsto en el plan señala los años 2032 a 2033 para la implantación. El presupuesto figura con 10 millones de euros, de los cuales 4,5 millones proceden del Gobierno de Canarias y 5,5 millones del Cabildo, según Atlántico Hoy.
Por tanto, no existe una fecha de inicio concreta. El plan describe un horizonte temporal posible, no una implantación aprobada.
Antes de una aplicación, el plan prevé campañas y consultas públicas. El objetivo es que la ciudadanía entienda cómo se vería afectada y qué medidas de protección están previstas.
¿Por qué un peaje no es posible legalmente ahora?
El propio PIMSIT reconoce, según Atlántico Hoy, que la legislación vigente en Canarias no permite cobrar por el uso de las carreteras. El artículo 22 de la Ley de Carreteras de Canarias de 1991 establece: «Cada carretera será explotada directamente por su titular y su utilización será gratuita».
Para implantar un peaje, el Parlamento de Canarias tendría que modificar esa ley. El plan propone por ello impulsar un cambio legislativo en colaboración con el Gobierno de Canarias y el Parlamento.
También la idea de entregar carriles a una empresa privada para su explotación choca, según Atlántico Hoy, con el mismo límite legal.
¿Cómo funcionaría el sistema?
El modelo prevé, según Atlántico Hoy, tarifas más altas durante las horas punta y descuentos o exenciones en periodos de menor demanda. También contempla una adaptación según ingresos y lugar de residencia o de trabajo.
El cobro sería electrónico. Los ingresos se destinarían al transporte público y a la infraestructura para la movilidad activa.
La gestión recaería en el Consorcio Insular de Movilidad, un organismo que el PIMSIT quiere crear entre 2026 y 2027.
¿Qué nivel de rechazo existe?
El PIMSIT valora el riesgo de «rechazo de interesados» con 10 de 10 puntos, la puntuación más alta. La viabilidad política se sitúa en 2 de 5, según informa Atlántico Hoy.
Dentro de las nueve medidas para limitar el tráfico de coches, los peajes ocupan el quinto lugar en la priorización. Sin embargo, son la única medida con la puntuación máxima de rechazo.
El volumen de alternativas del plan califica la problemática aceptación como «principal escollo». Podría disuadir a los responsables políticos de aplicar la medida.
¿Qué significa esto hoy para los conductores?
Para residentes, expatriados y visitantes nada cambia por ahora. No hay ninguna nueva obligación de pago, ninguna solicitud y ningún registro nuevo.
La TF-1 y la TF-5 siguen siendo autopistas gratuitas. Tampoco existe una tarifa publicada ni una restricción de acceso para clientes de coches de alquiler.
El plan prevé otras medidas, como terceros carriles en tramos de la TF-1 y la TF-5, carriles BUS-VAO, aparcamientos disuasorios y proyectos de tranvía. También estas son planificaciones, no obras inmediatas.