Hay historias que no se cuentan en los libros, sino que se pisan. En el norte de Gran Canaria, bajo nuestros pies, duerme un legado tan antiguo como silencioso: los lagares excavados en roca. La Villa de Moya acaba de inaugurar una ventana a ese mundo con la exposición “Arqueología del vino en Gran Canaria”, una muestra que aterriza en la Casa de la Cultura tras su paso por la sede del Cabildo insular. Es la primera vez que esta joya divulgativa sale de la capital para acercarse a los municipios, y lo hace por la puerta grande, en un entorno donde la tradición agrícola aún se respira en cada rincón.

La exposición, impulsada por el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo, pone el foco en uno de los elementos patrimoniales menos conocidos pero de mayor relevancia histórica y etnográfica de la isla. No hablamos de bodegas modernas ni de vinos de diseño, sino de las estructuras primigenias donde todo empezó: oquedades talladas directamente en la piedra volcánica que durante siglos sirvieron para pisar la uva y extraer el mosto. Un patrimonio rupestre que conecta directamente con la memoria agraria de Canarias.

Un legado esculpido en piedra volcánica

El corazón de la muestra late alrededor de los lagares excavados en roca y las antiguas prensas tradicionales. Estas construcciones, muchas de ellas ocultas por la maleza o integradas en paisajes rurales que han cambiado poco en siglos, representan la esencia de una viticultura anterior a la industrialización. La exposición invita a descubrir cómo los antiguos viticultores aprovechaban los desniveles del terreno y las propiedades de la roca para crear auténticas bodegas al aire libre, un ingenio que hoy sorprende por su sencillez y eficacia.

El doctor en Arquitectura Javier Solís Robaina, cuya tesis doctoral sobre la historia y características constructivas de las prensas y lagares de la isla es la columna vertebral del proyecto, participó en la inauguración. Su trabajo de campo ha documentado decenas de estas estructuras repartidas por toda la geografía insular, revelando un mapa vitivinícola que trasciende las rutas turísticas convencionales. La muestra, de carácter divulgativo, traduce esa investigación académica en un relato accesible para todos los públicos.

De la sede del Cabildo al corazón de Moya

Que Moya sea el primer municipio en recibir esta exposición itinerante no es casualidad. El norte de Gran Canaria atesora una densidad notable de estos bienes patrimoniales, y el Ayuntamiento ha mostrado un interés especial en albergar propuestas culturales que conecten con la identidad local. La inauguración, que tuvo lugar en la fachada de la Casa de la Cultura, contó con la presencia de autoridades municipales e insulares, en un acto que subraya la colaboración entre administraciones para descentralizar la oferta cultural.

El propio Javier Solís ha explicado en conferencias vinculadas al proyecto que la exposición es “de uso público” y puede ser cedida a ciudadanos, colectivos o entidades que la soliciten, al estar financiada con dinero público. Esta filosofía de acceso abierto encaja perfectamente con el espíritu de la muestra: sacar el patrimonio de los despachos y devolverlo a la gente que convive con él, a menudo sin ser plenamente consciente de su valor.

Consejo Aprovecha la visita para recorrer el casco histórico de Moya y su entorno rural; muchos de los paisajes que inspiraron esta exposición están a un paseo.

Por qué importa esta exposición ahora

En un momento en que el vino canario vive una edad dorada, con bodegas que cosechan premios internacionales y una creciente proyección exterior, mirar atrás se convierte en un acto casi revolucionario. La exposición recuerda que la cultura del vino en Gran Canaria no empieza con las denominaciones de origen modernas, sino con un conocimiento empírico del territorio que se remonta a siglos atrás. Poner en valor estos lagares es también una llamada de atención frente al abandono, la urbanización o la simple pérdida de usos tradicionales que amenazan con borrarlos del mapa.

Además, la itinerancia del proyecto busca precisamente eso: generar conciencia en distintos puntos de la isla, crear una red de municipios que se apropien de este relato y lo integren en sus propias estrategias de desarrollo cultural y turístico. Para el visitante, sea turista, nómada digital o residente, la muestra ofrece una capa de profundidad que va más allá de la típica cata de vinos: es una invitación a leer el paisaje con otros ojos.

Bueno saber Los horarios exactos de visita en la Casa de la Cultura no se han publicado oficialmente para esta exposición; consulta antes de ir.

Un paseo por la memoria líquida de la isla

Aunque las fuentes oficiales no detallan si la exposición incluye piezas arqueológicas físicas o se compone principalmente de paneles gráficos, fotografías y planos, el carácter divulgativo y el rigor académico que la respaldan garantizan una experiencia enriquecedora. Lo que sí está claro es que el visitante saldrá con una comprensión mucho más profunda de cómo el vino ha moldeado no solo la economía, sino también la geografía humana de Gran Canaria.

La muestra se alinea con otros recursos culturales de la isla, como los museos etnográficos, los centros de interpretación del paisaje o las ferias agroalimentarias que celebran el producto local. En conjunto, dibujan un ecosistema cultural cada vez más sólido y atractivo para quienes buscan experiencias auténticas más allá del sol y playa. Y en ese ecosistema, los humildes lagares excavados en roca reclaman por fin el protagonismo que merecen.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se celebra exactamente la exposición?
En la Casa de la Cultura de la Villa de Moya, el espacio expositivo municipal de referencia.
¿Es gratuita la entrada?
Aunque no hay confirmación oficial explícita, su financiación pública y el carácter de uso público hacen que la entrada gratuita sea muy probable.
¿Hasta cuándo se puede visitar en Moya?
Las fechas exactas de apertura y cierre en Moya no han sido confirmadas oficialmente en las fuentes disponibles.
¿Qué tipo de objetos se pueden ver?
La exposición se centra en materiales explicativos sobre lagares excavados en roca y prensas tradicionales, aunque no se especifica si incluye piezas arqueológicas físicas.
¿Quién está detrás de la investigación?
El doctor en Arquitectura Javier Solís Robaina, autor de una tesis doctoral sobre la historia y características constructivas de prensas y lagares de la isla.

Stand 17 de julio de 2026. La información sobre horarios y fechas exactas puede variar; se recomienda consultar los canales oficiales del Ayuntamiento de la Villa de Moya o del Cabildo de Gran Canaria antes de planificar la visita.