¿Qué se encontró en la casa?
La Guardia Civil de Las Palmas intervino a principios de octubre de 2026 una colección de objetos de marfil en una casa de Gran Canaria. El propietario había descubierto las piezas antes de unas obras de rehabilitación previstas y avisó al servicio de protección de la naturaleza Seprona.
La colección intervenida incluye, según La Voz de Lanzarote, cuatro colmillos de marfil de distintos tamaños, tres de ellos con grabados. Se suman numerosas figuras talladas en marfil y dos bastones de madera con empuñaduras de marfil trabajadas con detalle.
Las informaciones disponibles no precisan el lugar exacto de Gran Canaria. Tampoco se habían publicado hasta el viernes la antigüedad, el origen ni el valor total de las piezas.
¿Cómo reaccionó el propietario?
El propietario entregó los objetos de forma voluntaria y colaboró plenamente con las actuaciones del Seprona. La Guardia Civil destacó, según la información, su «plena colaboración».
Había descubierto las piezas cuando iban a comenzar las obras de rehabilitación del inmueble. Al no existir documentación sobre su origen legal, contactó él mismo con las autoridades.
Las informaciones no afirman que se haya constatado ya un delito. Solo explican que la posesión, exposición o venta de determinados ejemplares sin los certificados de origen o permisos exigidos puede dar lugar a expedientes administrativos y, según las circunstancias, también a responsabilidad penal.
¿Qué normas regulan el marfil?
España es miembro del Convenio CITES sobre el comercio de especies amenazadas desde el 28 de agosto de 1986. En la Unión Europea, el convenio se aplica principalmente mediante los reglamentos (CE) 338/97 y 865/2006.
El Real Decreto 7/2018 regula cómo acreditar el origen legal de los ejemplares protegidos. Para el marfil en bruto de elefante anterior al convenio, esta norma no contempla la emisión de documentos de exportación ni de reexportación.
La decisión sobre posibles consecuencias penales corresponde a los tribunales, no al Cabildo de Gran Canaria ni al Gobierno de Canarias. La vigilancia y la investigación corresponden a la Guardia Civil.
¿Qué implica para residentes y visitantes?
Para residentes, expatriados y visitantes, esta noticia no supone ningún nuevo plazo general, tasa, cambio de precios ni cierre. Quien encuentre marfil, animales disecados u otros ejemplares posiblemente protegidos en una casa antigua, una herencia o una colección no debe venderlos, exponerlos ni cederlos.
La Guardia Civil recomienda en su lugar informar al Seprona o a la propia Guardia Civil. La información no menciona ningún teléfono, procedimiento de solicitud ni plazo de entrega.
El tratamiento jurídico concreto depende, según la información, del tipo, el origen y las circunstancias de adquisición o conservación de los objetos. Tampoco se ha publicado ninguna decisión sobre devolución, decomiso definitivo o sanción.
¿Qué queda por aclarar?
Quedan por aclarar el lugar exacto del hallazgo, la antigüedad y el origen de las piezas, así como su valor total. Tampoco se han dado a conocer un posible expediente de autorización o sancionador ni la identidad del propietario.
La Guardia Civil debe ahora valorar los objetos y, en su caso, iniciar los correspondientes procedimientos administrativos o penales. Hasta el viernes no se había publicado ninguna fecha ni plazo adicional.