Dos encuestas, dos instrumentos distintos

Las dos piezas figuran expresamente como provisionales y proceden de dos instrumentos diferentes. Frontur, la estadística de movimientos turísticos en fronteras, cuenta llegadas; Egatur, la encuesta de gasto turístico, pregunta por el dinero y de paso ofrece una duración media del viaje. El mismo universo, pero un recuento en frontera y una encuesta por muestreo. Multiplicar uno por otro da una estimación razonable, no una estadística oficial. El INE no publica días de estancia para Canarias.

El cálculo, paso a paso

10.260.672 llegadas por 7,9 días son 81,1 millones de días de estancia entre enero y agosto de 2026; la base publicada del año anterior, 10.307.160 por 8,3 días, da 85,5 millones. Diferencia: unos 4,5 millones de días, un 5,2 %. Las 46.488 llegadas que faltan cuestan, con la duración antigua, unos 386.000 días; el viaje 0,4 días más corto cuesta, sobre el nuevo número de llegadas, unos 4,10 millones. En torno al 91 % del descenso se debe por tanto a la duración de la estancia y cerca del 9 % al número de turistas. Con el anexo de julio el mismo cálculo daba 71,3 frente a 75,3 millones de días: en valor absoluto la brecha ha crecido, en porcentaje se ha estrechado algo, del 5,35 % al 5,2 %.

Agosto es donde se ve mejor

En el mes punta las dos líneas se separan a la vista. Las llegadas subieron un 0,35 % hasta 1.240.248, es decir 4.283 turistas más que en agosto de 2025; la duración bajó de 8,7 a 8,3 días. Nuestro cálculo da 10,29 millones de días frente a 10,75 millones, unos 459.000 menos: las llegadas adicionales aportan unos 37.000 días y el viaje más corto resta unos 496.000. Cuatro décimas de día son casi diez horas por turista y, sobre 1,24 millones de turistas, medio millón de días de vacaciones.

Quién lo nota

Un día de estancia no es una magnitud abstracta. Es una noche de hotel, un día de coche de alquiler, una cena, una plaza en un barco de excursión, y desaparece en todos esos sitios a la vez. El turista que se marcha el jueves en vez del viernes no reserva la excursión, no cena esa noche en la isla y devuelve el coche un día antes. Una estancia más corta afecta en la misma dirección a la recepción, al mostrador de alquiler, al restaurante y al operador de excursiones, incluso en un mes con más llegadas. Cifras sectoriales no constan en estos anexos. Lo que sí se puede cuantificar es el efecto contrario: 201 euros de gasto diario, un 5,53 % más. Los 4,5 millones de días que faltan equivalen a ese precio a unos 900 millones de euros, también cálculo nuestro. Que el gasto total quedara aun así en 16.338 millones de euros, un 0,26 % por encima del año anterior, se debe precisamente a eso.

Por qué se acortan las vacaciones no está en los datos

Los anexos no dan ninguna explicación y ninguna administración ha presentado una. Precios de los vuelos, precios hoteleros, hábitos de reserva distintos, otra composición del turismo: se puede imaginar mucho, pero nada de ello queda acreditado. Del contexto forma parte que Andalucía ha adelantado a Canarias en llegadas acumuladas, 11.084.168 frente a 10.260.672, y Baleares en gasto acumulado, 16.367 frente a 16.338 millones de euros; ambas cifras están en las mismas tablas y se tratan por separado. Y el INE revisa: el 0,26 % más supone una base anterior de 16.296 millones, mientras el anexo de 2025 daba 16.318 millones.