Qué ha ocurrido en Lanzarote
Salvador García alquila una villa vacacional en Lanzarote. Hace poco más de una semana un amigo le dijo que su casa se anunciaba en TikTok; García nunca había publicado nada allí. Con el enlace comprobó que un perfil usaba sus propias fotos de Booking y daba un precio más bajo que el suyo. En los vídeos no aparecían los nombres de las casas y a veces las direcciones estaban cambiadas.
García escribió al perfil como interesado y preguntó por su propia casa. "Le pregunté por dos fechas que estaban ocupadas y me dijo que estaban disponibles": dio dos fechas ya reservadas y se las ofrecieron como libres. Después llegó un contrato que a la vista era una plantilla de internet y la petición de ingresar el dinero en una cuenta bancaria antes de que la otra parte firmara. García no pagó y denunció. Quién está detrás del perfil no está aclarado; no hay acusación y rige la presunción de inocencia.
Por qué la denuncia se queda de momento en nada
La Guardia Civil le hizo saber que la denuncia difícilmente dará frutos: "al no haber sido estafado económicamente, por el momento no hay delito". Además, el nombre y el DNI que figuraban en el borrador del contrato pueden ser falsos. Es la cara incómoda de la prevención: quien desconfía a tiempo no sufre daño y, por tanto, tampoco tiene un caso. La protección no está al final, en la policía, sino al principio, en la reserva.
No es un caso aislado, pero son tres casos distintos
La Guardia Civil alertó el 10 de marzo de 2026 del aumento del fraude en alquileres vacacionales a través de redes sociales y citó TikTok por su nombre: fotos robadas, propiedades de lujo a precios llamativamente bajos, prisas por supuestos interesados y pago por transferencia o Bizum. Lo publicaron La Voz de Fuerteventura y Diario de Avisos.
Hay que distinguirlo de otros dos casos en Lanzarote. El 17 de julio de 2026 la Guardia Civil informó de que su Equipo Arroba desarticuló un entramado que defraudó unos 20.000 euros a una empresa de alquiler vacacional; cinco investigados. La víctima fue la empresa, no el viajero: un supuesto intermediario aportó reservas con datos de clientes falsos y tarjetas sustraídas (Crónicas de Lanzarote). Y el 14 de enero de 2023 el mismo diario contó un caso de "web spoofing": la víctima fue llevada a una copia clonada de una plataforma de alquiler y transfirió 843 euros.
El número de registro y cómo comprobarlo
En Canarias todo anuncio debe llevar un número de registro. Según el artículo 8.6 de la ley canaria 6/2025, la inscripción "contendrá necesariamente un número de registro", que ha de figurar en cualquier anuncio, también en plataformas digitales. El número estatal NRUA ya no sirve como prueba: el Tribunal Supremo anuló en 2026 los artículos 5, 8, 9 y 10 del Real Decreto 1312/2024.
Comprobarlo no exige ningún trámite. El Gobierno de Canarias publica las viviendas vacacionales inscritas como datos abiertos: el 16 de septiembre de 2026 eran 72.389 registros, 10.911 de ellos en Lanzarote, cada uno con número, municipio, dirección y plazas; en Lanzarote todos los números empiezan por "VV-35-". Quien recibe un número puede mirar si existe y si el municipio y la dirección encajan. Un anuncio sin número no prueba un fraude, pero no cumple la norma, y eso basta para no pagar.
Qué puede hacer un propietario y qué no
TikTok recoge la suplantación de identidad en sus normas como infracción y admite denuncias desde el perfil: abrir el perfil, más opciones, denunciar, denunciar cuenta y elegir el motivo. Para las fotos robadas se suma la vía de los derechos de autor. Ambas son decisiones de la plataforma, no vías judiciales, y pueden tardar mientras otra cuenta ya está en línea.
Por vía oficial queda poco, y eso forma parte de la historia. Quien ha perdido dinero puede denunciar por vía telemática: el fraude por medios digitales es uno de los pocos supuestos admitidos en línea, las 24 horas y sin ratificación posterior. Quien, como García, no ha sufrido perjuicio puede aportar información por el formulario de colaboración sobre delitos telemáticos, que según la propia Guardia Civil tiene efectos únicamente informativos. Este texto es información y no asesoramiento jurídico.