TENERIFE · CIENCIA

Magma bajo Tenerife: qué muestra el nuevo estudio

Un equipo dirigido por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha obtenido por primera vez una imagen tridimensional de la estructura profunda de la corteza y del manto superior bajo Tenerife. Según el portal especializado Vulkane.net, el trabajo se publicó el 23 de agosto de 2026 en la revista Scientific Reports (grupo Nature) con el título «Revealing magma storage and underplating beneath Tenerife island from receiver function analysis»; entre sus autores figuran Víctor Ortega-Ramos y Luis D'Auria. EFE y numerosos medios lo difundieron a partir del 28 de agosto.

2 de septiembre de 2026 · Por Lucía Medina Reyes · 6 min
Paisaje volcanico de dia (imagen de recurso)

Foto: James St. John, CC BY 2.0 (Symbolbild).

Lo primero, para situarlo bien: el estudio explica de dónde procede la sismicidad anómala registrada bajo la isla desde 2016; no anticipa una erupción. El coordinador científico de Involcan, Nemesio Pérez, aparece citado por Diario de Avisos afirmando que «los resultados de este estudio no cambian la probabilidad de erupción a corto, medio y largo plazo, que permanece baja». No ha habido ningún cambio de nivel de alerta: el semáforo volcánico de Tenerife sigue en verde.

Qué han encontrado los investigadores

Según EFE y la cobertura posterior, el equipo identificó cuatro amplias zonas de baja velocidad sísmica bajo Tenerife. Estas zonas frenan especialmente las ondas de cizalla (ondas S), un indicio clásico de que la roca está allí parcialmente fundida. Las anomalías se sitúan aproximadamente entre los 10 y los 30 kilómetros de profundidad, es decir, en la corteza profunda y en el límite con el manto superior.

La más destacada se localiza en el sector occidental de la isla y coincide espacialmente con el complejo Teide–Pico Viejo. La Provincia sitúa en torno a los 15 kilómetros el tramo más llamativo bajo el Pico Viejo. Para las áreas con velocidades más bajas, la cobertura de Diario de Avisos, negocios.com y Vulkane.net recoge una fracción local de material fundido de hasta el 79 % en peso. Se trata de una estimación calculada para puntos concretos, no de una media para toda la isla.

Cómo se mira dentro de una isla

Nadie puede perforar 20 kilómetros. En su lugar, la técnica de análisis de funciones receptoras (receiver functions) aprovecha terremotos que ocurren muy lejos, en cualquier punto del planeta. Sus ondas atraviesan el interior terrestre y llegan a Tenerife desde abajo. En cada frontera entre capas de roca, parte de la onda se convierte y se retrasa ligeramente. A partir de esas diferencias mínimas registradas en muchas estaciones se reconstruye cómo es el subsuelo, de forma parecida a como una ecografía se compone a partir de ecos.

Según Vulkane.net, el equipo analizó más de 785 terremotos lejanos registrados entre 2017 y 2024 por la Red Sísmica Canaria. Lo novedoso no es el magma en sí: bajo una isla volcánica activa la existencia de fundido es geológicamente esperable. Lo novedoso es que ahora puede cartografiarse en tres dimensiones dónde se encuentra exactamente.

«Subplacado»: qué significa el término

Los autores interpretan el hallazgo como subplacado magmático (magmatic underplating). Dicho de forma sencilla: el magma que asciende desde la profundidad queda retenido en la base de la antigua corteza oceánica y se acumula ahí en lugar de continuar hacia la superficie. Una analogía aproximada es el aire caliente que se queda estancado bajo un techo: sube, pero no atraviesa.

Por eso importa tanto distinguir entre almacenamiento y ascenso. El subplacado describe un estado de acumulación a escala de tiempo geológica, no un movimiento activo hacia arriba. La edición italiana de Euronews lo expresa de manera explícita: localizar estas anomalías entre 10 y 30 kilómetros no implica, por sí mismo, que el magma esté subiendo hacia la superficie.

Por qué esto explica los temblores desde 2016

Desde 2016, el IGN e Involcan registran enjambres recurrentes de terremotos muy pequeños bajo Tenerife, sobre todo en la zona de Las Cañadas del Teide. Solo en julio de 2026 se contabilizaron 641 eventos. Hasta ahora no estaba claro por qué esa microsismicidad se concentraba precisamente allí. El nuevo estudio aporta una explicación espacial: según la cobertura, la sismicidad anómala se sitúa encima o en los bordes de la anomalía principal.

La lectura plausible es que los fluidos y las tensiones alrededor de la zona profunda de almacenamiento fracturan una y otra vez la roca frágil circundante, sin que por ello el magma tenga que estar en camino hacia arriba. Una observación que carecía de explicación asentada pasa a ser un fenómeno comprendido. Ese es el verdadero valor del trabajo: mejor explicación, no un pronóstico nuevo.

Cómo se vigila Tenerife

La isla figura entre las zonas volcánicas mejor vigiladas de Europa. Dentro del plan de protección civil Pevolca, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) e Involcan trabajan conjuntamente. Según la información publicada, se siguen sobre todo tres parámetros: la sismicidad, la deformación del terreno y las emisiones de gases con su geoquímica. La valoración solo cambia cuando varias de esas señales suben con claridad y a la vez.

No es lo que ocurre ahora. Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias, fue citado a finales de agosto señalando que «no se dan las condiciones para elevar a naranja el semáforo de riesgo volcánico en Tenerife»; la emisión de gases incluso había remitido y la deformación del suelo era de apenas dos centímetros en tres años. Según los medios, el Pevolca ha decidido mantener reuniones trimestrales de seguimiento. La última erupción en Tenerife fue la del Chinyero, en noviembre de 1909, con una duración de unos diez días.

Cómo leer titulares como este: que se «encuentre magma» bajo una isla volcánica activa no es una sorpresa, sino el estado normal esperado.
Fíjese en los verbos: «almacenado» y «acumulado» no significan lo mismo que «asciende» o «intruye».
Contraste la fuente: lo que cuenta son los comunicados del IGN, Involcan y el Pevolca, no las capturas que circulan por redes sociales.
Sitúe la profundidad: de 10 a 30 kilómetros es mucho; la intrusión cortical somera, que sería la relevante para una erupción, no se ha observado según el IGN.
Lo que el estudio no dice: no contiene ninguna predicción de erupción ni indicio de que el magma esté ascendiendo ahora hacia la superficie.
Sin cambio de nivel de alerta: con la información disponible, el semáforo volcánico de Tenerife continúa en verde.
Un dato con matices: la fracción de fundido de hasta el 79 % en peso es una estimación local basada en modelos para puntos concretos, no una medición directa ni un valor del subsuelo en su conjunto.

Datos y cifras

  • Estudio en Scientific Reports (grupo Nature), publicado el 23 de agosto de 2026 según Vulkane.net; liderado por Involcan, con Víctor Ortega-Ramos y Luis D'Auria entre los autores
  • Cuatro zonas de baja velocidad de las ondas S, aproximadamente entre 10 y 30 km de profundidad (EFE, Euronews)
  • Acumulación principal en el sector occidental, coincidente con el complejo Teide–Pico Viejo; el tramo más llamativo hacia los 15 km según La Provincia
  • Fracción local de material fundido en las anomalías más marcadas, hasta el 79 % en peso (estimación modelizada; Diario de Avisos, negocios.com, Vulkane.net)
  • Base de datos: más de 785 terremotos lejanos de 2017 a 2024, Red Sísmica Canaria (Vulkane.net)
  • Deformación del terreno de unos 2 cm en tres años y emisión de gases a la baja; semáforo volcánico de Tenerife en verde (IGN, finales de agosto de 2026)
  • Última erupción en Tenerife: Chinyero, noviembre de 1909, con unos diez días de duración

FAQ

¿Significa este hallazgo que se acerca una erupción?
No. El coordinador de Involcan, Nemesio Pérez, aparece citado por Diario de Avisos afirmando que los resultados no cambian la probabilidad de erupción a corto, medio y largo plazo, que permanece baja. El estudio explica observaciones existentes; no pronostica nada.
¿Se ha elevado el nivel de alerta?
No. Con la información disponible, el semáforo volcánico de Tenerife sigue en verde. El IGN indicó a finales de agosto que no se dan las condiciones para pasar a naranja.
¿Qué es el «subplacado magmático»?
El magma ascendente queda retenido en la base de la antigua corteza oceánica y se acumula allí en vez de llegar a la superficie. Describe un almacenamiento a escala de tiempo geológica, no un ascenso activo.
¿Cómo han visto tan profundo sin perforar?
Mediante el análisis de funciones receptoras: las ondas de terremotos lejanos se convierten en las fronteras entre capas de roca del subsuelo. Con esas señales recogidas en muchas estaciones se compone una imagen 3D; se analizaron más de 785 terremotos de 2017 a 2024, según Vulkane.net.
¿Qué considerarían los expertos una señal de aviso real?
Según lo expresado por el IGN, sería determinante una intrusión magmática cortical somera, junto con un aumento claro de la deformación del terreno y de la emisión de gases. Nada de eso se ha observado hasta ahora.