¿Qué significa el descenso para turistas y residentes?

El descenso del 20,3 % corresponde al primer semestre de 2026 en comparación con el primer semestre de 2025, según informa el Consejo General del Notariado. Los extranjeros compraron 3.694 viviendas, frente a las 4.635 del mismo periodo del año anterior.

Para los turistas y los residentes europeos, a corto plazo no cambia nada en los horarios de vuelos ni en las condiciones de reserva. El efecto podría notarse a medio plazo: menos compradores internacionales implican menos demanda de conexiones directas desde Alemania, Reino Unido y otros países.

Las aerolíneas ajustan su oferta a la demanda. Si baja el número de propietarios que viajan con regularidad entre su lugar de residencia y su vivienda vacacional, algunas rutas podrían reducirse. Hasta el sábado, las fuentes no mencionaron cancelaciones concretas.

¿Cuántas compras corresponden a extranjeros no residentes?

Los extranjeros no residentes adquirieron en el primer semestre de 2026 un total de 2.046 viviendas en Canarias, según el Consejo General del Notariado. Su peso en el conjunto del mercado inmobiliario canario fue del 9 %.

En el conjunto de España, los no residentes representaron el 36,8 % de todas las compras extranjeras y registraron un descenso del 18,0 %.

El Consejo General del Notariado atribuye el mayor descenso entre los no residentes también al fin de las golden visa. Estos permisos de residencia para compradores de vivienda habían sido antes un incentivo importante.

¿Qué restricciones planea el Gobierno de Canarias?

Actualmente no está en vigor ninguna restricción nueva. Sin embargo, el Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo Batlle, remitió el 15 de octubre de 2026 unos borradores al Estado español.

Contemplan un máximo de dos viviendas por persona no residente en Canarias, en municipios distintos. Las personas con diez años de residencia ininterrumpida en las islas, o quince años con interrupciones, tendrían acceso preferente o exclusivo a determinadas compras.

La residencia se acreditaría mediante un certificado de empadronamiento expedido por el Ayuntamiento correspondiente. Las operaciones que no cumplieran las normas podrían ser nulas y quedar excluidas del Registro de la Propiedad.

¿También se verían afectados los compradores españoles?

Los criterios propuestos se aplicarían expresamente con independencia de la nacionalidad. Por tanto, también los compradores españoles se verían afectados si no pueden acreditar el tiempo de residencia exigido.

A la inversa, los extranjeros residentes de larga duración no quedarían excluidos solo por su nacionalidad. La norma se centra en la residencia, no en el pasaporte.

Además, los municipios podrían fijar, por acuerdo de su pleno y en coordinación con el Gobierno regional, zonas en las que se restrinja la compra o el alquiler por parte de determinados extranjeros no comunitarios. El dinero procedente del extranjero para la compra podría necesitar entonces una autorización administrativa previa.

¿Qué queda aún por definir?

Las propuestas son borradores, no leyes en vigor. De los datos disponibles no se desprenden todavía un texto legal aprobado, una fecha de entrada en vigor, una oficina de solicitud, tasas ni plazos concretos.

También está por ver si el Estado español o el Parlamento de Canarias aprueban las medidas y en qué forma.

Las cifras notariales difieren además de la evaluación registral provisional, ya que ambas estadísticas miden el mercado de manera distinta.

¿Cuáles son los siguientes pasos?

El Gobierno de Canarias remitió los borradores al Estado español el 15 de octubre de 2026. El siguiente paso es su examen por los órganos competentes.

Para los compradores, esto significa que quien quiera adquirir una vivienda en Canarias debería seguir la evolución normativa. Hasta que se apruebe una ley, las reglas actuales siguen vigentes sin cambios.

Hasta el sábado, las fuentes no dieron una fecha para una decisión.