Comprar una vivienda en Canarias se ha convertido en una carrera de fondo. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), recogidos por Diario de Avisos, confirman que el archipiélago fue en mayo de 2026 la segunda comunidad autónoma con mayor crecimiento interanual en la firma de hipotecas sobre viviendas. Solo Navarra, con un espectacular +33,5%, superó el ritmo canario.

El incremento en las islas alcanzó el 16,5% respecto al mismo mes del año anterior. Una cifra que no es un espejismo puntual: en el acumulado de los cinco primeros meses de 2026, el número de hipotecas constituidas ha crecido un 6,2% frente al mismo periodo de 2025. El mercado no solo se mueve; acelera.

Más hipotecas y también más caras

No solo se firman más préstamos. El importe medio de las hipotecas sobre viviendas en Canarias se situó en mayo en 174.866 euros, lo que supone un aumento del 9,7% en comparación con mayo de 2025. Esta cantidad prácticamente calcó la media nacional que el INE situó en torno a los 173.331 euros, aunque con una subida ligeramente inferior en el conjunto del país.

Este doble fenómeno —más operaciones y de mayor cuantía— refleja un mercado donde los compradores necesitan endeudarse por importes más altos para poder acceder a una vivienda. La razón es evidente: los precios no han dejado de subir. Según diversas fuentes del sector, el precio de la vivienda en Canarias ha llegado a escalar entre un 12% y un 18% interanual en los últimos trimestres, superando con holgura el pico de la burbuja de 2007 y situándose aproximadamente un 10% por encima de la media española.

El cóctel perfecto: demanda fuerte y oferta bajo mínimos

Detrás de esta fiebre hipotecaria no hay una burbuja de crédito barato. Los tipos de interés, con un promedio nacional en torno al 2,98% para nuevas hipotecas, se mantienen en niveles moderados pero no excepcionalmente bajos. Lo que realmente tensa el mercado es un desequilibrio profundo entre quienes quieren comprar y las casas disponibles.

La oferta de vivienda en venta se ha reducido de forma drástica. En el conjunto del archipiélago, los anuncios activos han caído alrededor de un 13% en el último año, y en las capitales insulares el descenso puede rozar el 20%. En Gran Canaria, por ejemplo, el stock disponible en los principales portales inmobiliarios pasó de unas 5.600-5.900 viviendas a apenas 4.200-4.500, una contracción cercana al 15%. Con menos donde elegir, la competencia se dispara y los precios, inevitablemente, también.

Consejo Antes de lanzarte a comprar, consulta con un abogado local las normas urbanísticas y las restricciones al alquiler vacacional de la zona; pueden limitar el uso que planeas darle a la vivienda.

El factor extranjero y el alquiler vacacional

Canarias es, desde hace años, uno de los destinos favoritos del comprador internacional. Los datos del Banco de España indican que alrededor del 20% de las compraventas en las islas involucran a extranjeros no residentes, una proporción que otras fuentes elevan hasta casi una de cada cuatro operaciones. Este flujo constante de capital foráneo añade presión sobre un mercado ya de por sí tensionado.

A ello se suma el impacto del alquiler vacacional. El crecimiento de las viviendas turísticas ha detraído una parte significativa del parque residencial, agravando la escasez. Las nuevas normas canarias intentan poner coto: solo entre un 10% y un 20% de las viviendas de cada zona puede destinarse a uso turístico, y una vez alcanzado ese tope no se conceden más licencias salvo excepción municipal justificada. Comprar pensando en explotar la propiedad como alquiler de corta estancia exige, por tanto, verificar antes la disponibilidad de licencia en ese municipio concreto.

Bueno saber Los compradores no residentes suelen enfrentarse a tipos de interés más altos (entre el 3,5% y el 5,5% fijo) y a una financiación máxima del 60-70% del valor de tasación.

Qué significa esto si estás pensando en comprar

El mensaje de los datos es claro: el mercado canario está activo, es competitivo y no da señales de enfriarse a corto plazo. La combinación de precios al alza, oferta menguante y fuerte demanda —tanto local como extranjera— configura un escenario exigente para cualquier comprador.

Para un residente, el principal desafío es la asequibilidad. Los precios han crecido muy por encima de los salarios medios, y aunque existen iniciativas como la “Hipoteca Joven – Mi Primera Vivienda” del Gobierno de Canarias, que puede cubrir hasta el 95% de la financiación para jóvenes, las condiciones de acceso son específicas y no cubren a todos los perfiles. Para un no residente, la ecuación suma además tipos de interés más elevados y una financiación máxima más restrictiva, lo que obliga a disponer de un ahorro previo considerable.

En cualquier caso, la recomendación de los profesionales es unánime: estudiar bien la zona, comparar ofertas bancarias con varios meses de antelación y rodearse de asesoramiento local —legal, fiscal e hipotecario— antes de firmar nada. Las reglas del juego cambian rápido en un mercado tan dinámico como el canario.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ha subido la firma de hipotecas en Canarias?
En mayo de 2026, el número de hipotecas sobre viviendas creció un 16,5% respecto al año anterior, el segundo mayor aumento de España.
¿Cuál es el importe medio de una hipoteca en las islas?
El importe medio se situó en 174.866 euros en mayo de 2026, un 9,7% más que en mayo de 2025.
¿Qué tipo de interés se aplica a las nuevas hipotecas?
La media nacional ronda el 2,98%, pero para no residentes los tipos suelen ser más altos, entre el 3,5% y el 5,5% fijo.
¿Por qué suben tanto las hipotecas si los tipos no están bajísimos?
Porque los precios de la vivienda suben con fuerza y la oferta disponible se ha reducido, lo que obliga a pedir préstamos más cuantiosos.
¿Puedo comprar para alquilar a turistas?
Depende del municipio. Las nuevas normas limitan el alquiler vacacional al 10-20% del parque residencial; verifica si hay licencias disponibles antes de comprar.

Stand: julio de 2026. Este artículo refleja datos del INE y otras fuentes citadas. No constituye asesoramiento financiero, legal o fiscal. Consulta con profesionales locales antes de tomar decisiones de compra.