¿Qué ocurre en la Montaña de Guaza, en Los Cristianos?
Unas 60 personas viven en el borde superior de Los Cristianos, en chabolas, cobertizos de palés y tiendas de campaña. El lugar está en la ladera de la Montaña de Guaza, donde acaba lo edificado y empieza el espacio natural.
Justo al lado hay chalés en la avenida Ámsterdam y apartamentos en las calles Santa Rosa y El Rodeo. Según el informe del 6 de noviembre de 2026, el asentamiento se consolida.
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, avisó en marzo de 2026 de que en menos de un año surgiría «una favela en Los Cristianos». Ocho meses después, el asentamiento sigue creciendo.
¿Qué significa esto para vecinos y turistas?
Oficialmente no cambia nada: no hay normas nuevas, plazos, multas ni trámites para este asentamiento. La investigación no recoge ninguna advertencia oficial para turistas.
La vecina Andrea Hernández denuncia basura, falta de higiene, malos olores y hogueras nocturnas. Critica además que la administración apenas ha reaccionado.
Un comerciante de la zona afirma que algunos residentes roban alcohol en su tienda. Es su versión y las autoridades no la han confirmado.
La plataforma «Ciudadanos de Los Cristianos» lanzó el 4 de julio de 2026 una petición en el sitio web oficial. Al consultarla tenía 314 de las 500 firmas previstas, y la cifra puede haber subido.
La petición cita las urbanizaciones Parque Tropical I y II y La Graciosa I, II y III. Alega intentos de robo de coches, incendios recurrentes en la ladera y pérdida de valor de las viviendas, y no consta respuesta oficial.
Por ahora los vecinos solo pueden quejarse ante el Ayuntamiento. La investigación no encontró vía judicial ni indemnización.
¿Quién es responsable del asentamiento?
El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Arona no ve entre sus obligaciones el cuidado del terreno. El concejal Javier Baute explica que solo puede intervenir ante edificaciones o movimientos de tierra.
De momento las construcciones no están fijas al suelo: solo hay palés y tiendas. Por eso Urbanismo pasó el expediente a Medio Ambiente, que se ocupa de la higiene y la limpieza.
Baute subraya que el propietario del terreno debe mantenerlo limpio. Reconoce las quejas de los vecinos afectados y habla de «un problema que nos desborda a todos en el sur».
La Agencia Canaria de Protección del Medio Natural comunicó al Ayuntamiento que estos asentamientos no encajan en la categoría clásica de infracción urbanística. Las parcelaciones con obras y caminos nuevos, en cambio, sí se consideran infracción.
Otras ocupaciones no se resuelven con una sanción, sino con una intervención municipal de enfoque social, que a menudo se queda corta. Todavía no se sabe de quién es el terreno ni cómo está clasificado.
¿Qué pasa con Los Vivitos, al otro lado de la montaña?
Según informes anteriores, Los Vivitos está encima de Guaza, junto a la autopista TF-1, y es más antiguo y está más consolidado. En febrero de 2026 vivían allí unas 200 personas.
Arona tramita allí 107 expedientes de restablecimiento de la legalidad y ya ha notificado el 96 %. La mayoría de las construcciones son barracones o edificios no consolidados.
El 21 de julio de 2026 la Policía Local inspeccionó más de 60 construcciones y registró a casi 100 personas. Se precintaron muchas viviendas; el informe actual habla de 17 de casi 100.
Los residentes dicen que se quedan porque no tienen adónde ir y la vivienda es demasiado cara. Por ahora nadie desaloja el asentamiento.
Arona quiere comprobar si los edificios son ilegales, y Baute dijo que una orden de derribo sería la primera en la historia del municipio. Sigue abierto cómo se relaciona el campamento de Los Cristianos con Los Vivitos.
¿Qué dimensión tiene el problema en Arona y qué viene ahora?
En julio el Ayuntamiento presentó un informe de Cáritas Diocesana de Tenerife. Contó unas 390 personas en situación extrema de vivienda y 22 asentamientos informales, la mayoría en la costa.
Casi el 90 % carece prácticamente de alojamiento y casi el 78 % no cobra ayudas ni pensión. El 58,1 % padece al menos una enfermedad crónica.
Otra información cifró en julio en unas 300 las personas en situación extrema. No se pudo aclarar la diferencia con las 390 de Cáritas.
Arona pidió dinero y colaboración al Gobierno de Canarias, al Cabildo y al Estado. No se conoce respuesta ni fecha para un desalojo o una limpieza.
Quedan pendientes la revisión de Medio Ambiente y la petición de financiación. Cabildo, Gobierno canario y tribunales no han adoptado ninguna decisión por ahora.