Quien pasea estos días por Maspalomas, Playa del Inglés o San Agustín ve un sur en plena forma: terrazas llenas, hoteles reformados, clientes satisfechos. Y los números lo confirman. Según un análisis reciente de la consultora inmobiliaria y turística Colliers, el gasto turístico total en Canarias ha subido en torno a un 6,8 por ciento, y cada visitante gasta de media unos 191 euros al día. Suena a historia de éxito absoluto.
Pero solo lo es a medias. Porque mientras arriba crecen los ingresos, abajo la rentabilidad real aprieta. Colliers habla de una «trampa de rentabilidad»: el negocio ingresa más, pero no se queda automáticamente con más. Aquí desgranamos por qué ocurre y qué significa para la comarca, sin jerga financiera.
La buena noticia: el cliente gasta más
Empecemos por lo agradable, que hay de sobra. El sur de Gran Canaria no solo sigue atrayendo gente, sino cada vez a la adecuada: clientes dispuestos a pagar por calidad. La tarifa media por habitación, lo que en el sector llaman ADR, se sitúa en Gran Canaria en torno a 151 euros por noche, un 6 por ciento más que hace un año. Y eso con una ocupación que apenas ha cedido: señal de un cliente fiel y poco sensible al precio.
El RevPAR, la segunda cifra clave, también apunta hacia arriba: unos 131 euros por habitación disponible, un alza de cerca del 8 por ciento. En resumen: los hoteles venden sus noches más caras sin quedarse vacíos. Para un destino asociado durante años al turismo barato de masas, es un giro notable hacia más valor por cliente.
ADR, RevPAR y rentabilidad — en una línea cada uno
Tres términos se repiten en este debate, así que aquí van en palabras llanas. El ADR (Average Daily Rate) es sencillamente el precio medio que logra un hotel por noche de habitación vendida — pura fuerza de precio. El RevPAR (Revenue per Available Room) reparte los ingresos entre todas las habitaciones, también las vacías, y combina precio y ocupación en una medida más honesta del éxito.
La rentabilidad, por último, es lo que importa al inversor: el rendimiento anual respecto al capital invertido. Un hotel puede lucir un ADR y un RevPAR estupendos y aun así dar una rentabilidad pobre — si el precio de compra del inmueble fue alto y los costes pesan mucho. Justo ahí empieza el problema.
Por qué más ingresos no es más beneficio
Vamos al corazón de la «trampa de rentabilidad». Que un cliente gaste más no significa que el hotelero se quede con más. Se juntan tres cosas. Primero, los costes han subido — salarios, energía, mantenimiento, la modernización de complejos ya veteranos. Segundo, los precios de compra de los hoteles se han disparado: una habitación en el sur cambia de manos por unos 205.000 euros. Quien compra tan caro tiene que ingresar muchísimo solo para alcanzar una rentabilidad decente.
Y ahí se abre la brecha. Inversores y fondos suelen calcular con rentabilidades del 6 al 7 por ciento — en la práctica muchos se quedan más cerca del 4 por ciento. A ello se suma una tercera preocupación: las reservas para el próximo invierno, la temporada alta clásica del sur, van según estimaciones del sector entre un 10 y un 15 por ciento por debajo del año pasado. Si la temporada más fuerte flojea mientras los costes siguen, el margen se estrecha aún más.
Qué significa para el sur
Para turistas y residentes no es un titular catastrofista, sino más bien una brújula. Mientras los hoteles inviertan en calidad, ganan todos: complejos más bonitos, mejores empleos, un destino que ya no compite solo por precio. El sur, con una de las tasas de paro más bajas de su historia, ha demostrado cuánto depende de este turismo.
La otra cara: si la rentabilidad sigue fina, los inversores se vuelven más selectivos, y hoteles más caros suelen implicar también precios más altos para el cliente. Por eso Colliers aconseja al sector contener la oferta en lugar de ampliarla sin freno — calidad antes que cantidad, para que estándar y rentabilidad se sostengan a largo plazo. Para un destino que reinventa su reputación, quizá sea el mensaje más importante detrás de tantas cifras.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué significa «trampa de rentabilidad»?
- Más ingresos y más gasto por cliente, pero apenas más beneficio: los costes al alza y los altos precios de compra se comen la mejora.
- ¿Cuánto gasta de media un turista?
- Según Colliers, unos 191 euros al día, con un gasto total que subió en torno al 6,8 por ciento.
- ¿Qué diferencia hay entre ADR y RevPAR?
- El ADR es la tarifa pura de la habitación; el RevPAR la combina con la ocupación — precio por lo lleno que está el hotel.
- ¿Por qué la rentabilidad es menor de lo esperado?
- Porque los hoteles se compran muy caros y los costes suben: los inversores quieren 6–7 % y a menudo solo alcanzan cerca del 4 %.
- ¿Le va mal al turismo del sur?
- No. La demanda es fuerte y los precios sanos; lo que aprieta es el margen, no el éxito en sí.
Seguir leyendo
- Gran Canaria: norte lluvioso y sur seco el 13 de octubreGran Canaria · 13 de octubre
- Gran Canaria: gasolina más barata el 13 de octubre en Las PalmasGran Canaria · 13 de octubre
- Confianza empresarial en el sur de Gran Canaria: el gasto turístico se resiente mientras las islas mantienen el pulsoGran Canaria · 23 de julio
- El gasto turístico en Gran Canaria supera por primera vez los 2.000 millones — y los alemanes son el mayor motorGran Canaria · 22 de mayo
- Maspalomas: Winter Pride del 2 al 8 de noviembreGran Canaria · 12 de octubre
- Guía de Maspalomas: comer, salir, consejos y eventos
- Todos los eventos en Gran Canaria →
Datos a fecha de julio de 2026, basados en un análisis de la consultora Colliers y datos del sector. Las cifras de mercado pueden cambiar y esto no es asesoramiento de inversión.