Hay playas que se ganan. Veneguera es una de ellas. Escondida al final de un barranco protegido en el municipio de Mogán, esta lengua de arena oscura ha sido durante décadas el símbolo de la resistencia vecinal frente al ladrillo. El lema “Salvar Veneguera” sigue resonando en la memoria colectiva de la isla. Ahora, tras un cierre temporal, la pista que conduce hasta la orilla vuelve a estar abierta al público.

No esperes un paseo marítimo. Aquí no hay hamacas, ni duchas, ni socorrista. Lo que te recibe es un silencio casi absoluto, roto solo por el rumor del Atlántico y el viento que peina los tarajales. La reapertura del camino devuelve a los grancanarios y a los viajeros curiosos la posibilidad de asomarse a una de las últimas playas genuinamente vírgenes de la isla.

El camino: una pista con carácter

Llegar a Veneguera exige atravesar el cauce del barranco por una pista de tierra que serpentea durante aproximadamente ocho a diez kilómetros. No está asfaltada. Es estrecha, con tramos de firme irregular y zonas donde solo cabe un vehículo. Hay apartaderos para ceder el paso, pero conviene ir con los sentidos puestos en la conducción.

Las fuentes oficiales y las guías de viaje coinciden en que un coche alto o un todoterreno es la opción más sensata. Si viajas en un turismo normal, podrías pasar en días secos y con mucha precaución, aunque no es lo más recomendable. Si te genera dudas, aparca antes del tramo más complicado y camina. La recompensa merece los últimos cuarenta minutos a pie.

Un arenal sin artificios

La playa es una postal canaria en estado puro. La arena, de un gris oscuro casi negro, se mezcla con cantos rodados y callaos que el mar pule sin descanso. El agua suele estar tranquila, aunque sin vigilancia, así que el baño corre por tu cuenta y riesgo. La sensación de amplitud y soledad es difícil de encontrar en otros rincones de la isla.

Al final de la pista hay un pequeño aparcamiento de tierra con capacidad para unos cincuenta vehículos, orientado directamente hacia el mar. Desde ahí, la playa se abre ante ti sin barreras visuales. No hay edificios, ni restaurantes, ni aseos. Solo el horizonte, los acantilados y, si hay suerte, alguna cabra asomada en la ladera.

Consejo Lleva calzado cerrado para caminar por la orilla de callaos y no olvides una sombrilla o toldo portátil: la sombra natural brilla por su ausencia.

Una victoria con historia

Veneguera no es solo una playa bonita. Es un lugar con carga simbólica. A finales del siglo XX, el barranco estuvo en el punto de mira de grandes proyectos urbanísticos. La movilización ciudadana, bajo el grito de “Salvar Veneguera”, logró frenarlos. En 2003, el espacio quedó incorporado al Parque Rural del Nublo, blindando su valor paisajístico y ecológico.

Esa protección es la razón por la que hoy puedes pisar una costa sin hoteles ni paseos de hormigón. La pista de tierra no es una incomodidad; es la garantía de que el lugar siga siendo lo que es. Cada bache del camino cuenta la historia de una isla que decidió conservar su lado más indómito.

Preparativos para una visita responsable

Visitar Veneguera no es como ir a la playa de al lado. Requiere planificación. Lleva más agua de la que creas necesaria, protección solar de alto factor, algo de comida y el teléfono cargado, aunque no esperes cobertura fiable en todo el trayecto. La basura que generes regresa contigo: no hay papeleras ni servicio de limpieza.

Si no te sientes seguro conduciendo por pistas estrechas con desnivel, opta por dejar el coche antes y caminar. La experiencia se vuelve aún más inmersiva. Respeta la flora, no te salgas de los senderos marcados y evita molestar a la fauna. Este rincón sigue siendo salvaje porque quienes lo visitan lo tratan como un tesoro.

Bueno saber No hay socorrista ni cobertura móvil fiable en la playa; el baño es bajo tu propia responsabilidad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede llegar a la playa de Veneguera en coche normal?
Se puede intentar en días secos y con mucha precaución, pero se recomienda un vehículo alto o 4x4 por los tramos irregulares de la pista de tierra.
¿Hay chiringuitos, baños o hamacas en Veneguera?
No. La playa carece por completo de servicios: no encontrarás restaurantes, aseos, socorrista ni alquiler de hamacas.
¿Cuánto se tarda en llegar desde Puerto de Mogán?
El trayecto total puede rondar los 30-40 minutos en coche hasta el inicio de la pista, más otros 20-30 minutos por la pista de tierra hasta el aparcamiento.
¿Es apta para ir con niños pequeños?
Se puede ir, pero hay que extremar precauciones: no hay sombra natural, el suelo tiene callaos y no existe vigilancia en el agua.
¿Por qué no hay edificios en la playa de Veneguera?
Porque el barranco está protegido dentro del Parque Rural del Nublo desde 2003, tras una histórica campaña ciudadana que frenó proyectos urbanísticos.

Stand 31 de julio de 2026. Las condiciones de la pista pueden variar según el clima y trabajos puntuales. Consulta fuentes locales antes de tu visita.