La cadena RIU ha obtenido la autorización ambiental necesaria para acometer una profunda reforma en uno de sus establecimientos más emblemáticos y, a la vez, más controvertidos del archipiélago. Hablamos del Hotel Riu Palace Tres Islas, una construcción que se asoma a las aguas turquesas del norte de Fuerteventura con las dunas de Corralejo como telón de fondo. El proyecto, presentado ante el departamento de medio ambiente del Cabildo de Fuerteventura, ha superado una evaluación de impacto ambiental simplificada, un trámite que concluye que las obras previstas no tendrán repercusiones significativas sobre el valioso ecosistema que lo rodea.

La noticia ha reavivado el eterno debate sobre la presencia de grandes infraestructuras hoteleras en espacios naturales protegidos. Sin embargo, en este caso concreto, la administración insular ha determinado que la actuación es viable precisamente porque no implica una expansión de la huella del edificio. Las obras se ceñirán a la estructura ya existente, sin invadir ni un metro cuadrado de las áreas naturales colindantes ni del entorno marino. Se trata, en esencia, de una cirugía estética y funcional para un gigante que acusa el paso del tiempo.

Un lavado de cara necesario tras décadas de salitre

RIU justifica la necesidad de esta intervención en el evidente deterioro estructural que presenta el inmueble. No es para menos: la combinación de la brisa marina cargada de sal, la exposición constante al sol y el viento, y el simple paso de los años han hecho mella en las instalaciones. La cadena hotelera habla de infraestructuras envejecidas y de un desgaste propio de una edificación que lleva décadas plantada en primera línea de un entorno tan exigente como el de Corralejo.

El proyecto de modernización es ambicioso y va mucho más allá de un simple cambio de mobiliario. Sobre el papel, la reforma contempla la creación de seis nuevas habitaciones, lo que supone un ligero incremento de la capacidad alojativa, aunque siempre dentro de los límites del edificio actual. Además, se construirá un nuevo solárium o terraza para tomar el sol, se renovarán por completo las piscinas y se habilitará una nueva área de fitness. La accesibilidad es otro de los pilares de la reforma, con mejoras destinadas a facilitar el disfrute del hotel a personas con movilidad reducida.

Eficiencia y sostenibilidad como bandera

Más allá de la estética y el confort, el proyecto pone un énfasis especial en la sostenibilidad. Se instalarán sistemas de ahorro energético y de agua de última generación, una medida que busca reducir la huella ecológica de un complejo que, por su ubicación, está bajo la lupa constante de los grupos ecologistas. La renovación de ascensores, la reforma integral de la recepción, las cocinas y las instalaciones del spa completan un plan de obras que pretende actualizar el hotel a los estándares del siglo XXI.

La decisión del Órgano Ambiental de Fuerteventura se basa en la premisa de que la actividad constructiva no alterará los valores naturales del parque. Al limitarse al volumen preexistente, se entiende que no hay afección sobre la flora, la fauna o la dinámica dunar. Es un argumento técnico que, sin embargo, no logra acallar por completo las voces críticas que consideran que cualquier intervención en este enclave debería ir acompañada de un debate más profundo sobre el modelo turístico.

Consejo Si visitas las dunas en los próximos meses, ten en cuenta que el acceso a la playa frente al hotel no debería verse afectado, pero pregunta en la oficina de turismo por posibles desvíos peatonales temporales durante las obras.

La eterna controversia de los hoteles en las dunas

Para entender la sensibilidad que despierta este proyecto, hay que recordar que los grandes hoteles que salpican el inicio de las dunas de Corralejo son edificaciones que preceden a la declaración del espacio como Parque Natural. Este estatus de protección no llegó hasta 1982, por lo que los establecimientos de RIU, como el Tres Islas o el cercano Oliva Beach, son considerados por muchos como "preexistencias" legales, pero también como un anacronismo urbanístico en un entorno que hoy sería impensable urbanizar.

El debate no es nuevo ni mucho menos. Mientras que para unos la modernización de estas infraestructuras es una forma de garantizar su viabilidad económica y la calidad del empleo que generan, para otros representa una oportunidad perdida para iniciar un proceso de desmantelamiento y restauración paisajística. Grupos ecologistas han solicitado en repetidas ocasiones la demolición de estos complejos, argumentando que su mera presencia supone una presión insostenible sobre el frágil ecosistema dunar. El caso del hotel Oliva Beach, con sentencias judiciales que han ordenado su cierre y demolición, es el ejemplo más claro de esta pugna legal y ambiental.

¿Qué significa esta autorización para el futuro del parque?

La autorización para el Riu Palace Tres Islas no debe interpretarse como un cheque en blanco para futuras expansiones en el parque. Al contrario, sienta un precedente claro: solo se permiten actuaciones de reforma y modernización que no aumenten la ocupación del suelo. La clave ha sido la "evaluación ambiental simplificada", un procedimiento que agiliza los trámites para proyectos que, a priori, no tienen efectos negativos relevantes sobre el medio ambiente. El visto bueno final certifica que, desde un punto de vista técnico, la obra es asumible.

Para el turista que se aloje en la zona, la reforma promete una experiencia renovada en un entorno inigualable. La combinación de un hotel actualizado con el paisaje salvaje de las dunas y el océano Atlántico es, sin duda, un gran atractivo. La cadena RIU busca con esta inversión mantener su posición en un destino turístico de primer orden, compitiendo con una oferta cada vez más exigente. Las obras, una vez comiencen, se desarrollarán por fases para minimizar las molestias a los huéspedes, aunque es previsible que algunas áreas del hotel permanezcan cerradas temporalmente.

Bueno saber El Parque Natural de las Dunas de Corralejo es un espacio de alto valor ecológico. Está prohibido salirse de los senderos marcados y dañar la vegetación dunar. Respeta siempre las indicaciones de los paneles informativos.

Preguntas frecuentes

¿Qué hotel de RIU se va a reformar en las Dunas de Corralejo?
El proyecto de reforma autorizado corresponde al Hotel Riu Palace Tres Islas, ubicado en primera línea del Parque Natural de las Dunas de Corralejo, en La Oliva.
¿En qué consiste exactamente la reforma del hotel?
Incluye la creación de seis nuevas habitaciones, un solárium, la renovación de piscinas, un área de fitness, mejoras de accesibilidad y sistemas de ahorro energético y de agua, además de la reforma de ascensores, recepción, cocinas y spa.
¿Afectarán las obras a las dunas o al espacio natural protegido?
Según la autorización del Órgano Ambiental de Fuerteventura, las obras se limitan a la estructura ya existente y no se expandirán a las áreas naturales colindantes ni al entorno marino, por lo que no se esperan efectos ambientales significativos.
¿Por qué es controvertido este hotel en las dunas?
El hotel se construyó antes de que la zona fuera declarada Parque Natural en 1982. Su presencia en un espacio protegido genera un debate constante entre la defensa del medio ambiente y el mantenimiento de la actividad turística y el empleo.
¿Cuándo comenzarán las obras de reforma?
Con la autorización ambiental ya concedida, el inicio de las obras depende ahora de la licencia municipal y de la planificación de la cadena RIU, que aún no ha anunciado un calendario oficial de inicio.

Stand 7 de agosto de 2026. La información se basa en la autorización del Órgano Ambiental de Fuerteventura y los datos del proyecto presentados por RIU. Los plazos de ejecución pueden variar.