VALLE DE JINÁMAR · SOCIEDAD

Valle de Jinámar: un valle abandonado entre dos ayuntamientos

El Valle de Jinámar, una de las zonas más desfavorecidas de Gran Canaria, se asienta sobre una frontera administrativa poco habitual: una parte pertenece al municipio de Telde y otra a Las Palmas de Gran Canaria. El 17 de agosto de 2026, dos hechos distintos volvieron a poner el foco sobre la sensación de abandono que arrastra el valle.

18 de agosto de 2026 · Por Lucía Medina Reyes · 6 min
Bloques de viviendas en Gran Canaria

Foto: Ximonic (Simo Räsänen), CC BY-SA 4.0 (Symbolbild).

En el lado de Telde, vecinos de viejos bloques de los años setenta protestaron por unos edificios que consideran inseguros. En el lado de Las Palmas de Gran Canaria, un juzgado condenó al Ayuntamiento a pagar cerca de un millón de euros a una empresa por un pabellón deportivo que se empezó, se abandonó y nunca se terminó. Son dos historias diferentes, con administraciones responsables también distintas, pero juntas dibujan un valle que siente que le han hecho esperar.

Un valle, dos ayuntamientos

El Valle de Jinámar es una gran zona residencial en el este de Gran Canaria, levantada en buena parte con vivienda social y pública y citada desde hace tiempo entre los barrios más vulnerables de la isla. Su particularidad es administrativa: el valle está dividido entre dos municipios, Telde y Las Palmas de Gran Canaria, cada uno con su propio ayuntamiento, presupuesto y competencias.

Esa división importa a la hora de repartir responsabilidades. Los bloques deteriorados por los que protestaron los vecinos están en Telde; el pabellón fallido sobre el que ahora ha resuelto la justicia pertenece a Las Palmas de Gran Canaria. Distinguir ambos casos es esencial: son proyectos distintos, administraciones distintas y situaciones jurídicas distintas, aunque compartan el mismo valle y la misma sensación de abandono.

Los bloques deteriorados de Telde

Según eldiario.es / Canarias Ahora, los vecinos de los Bloques 7 y 9 de la calle Manuel Alemán Álamo, en la parte de Telde del valle, salieron a la calle el 17 de agosto de 2026. Los edificios datan de finales de los años setenta y, según los vecinos, sufren problemas estructurales que comprometen la seguridad de sus viviendas. Advirtieron de que el problema no se limita a esos dos bloques, sino que se extiende a otros y a la cercana zona del Llano de las Brujas.

"Una vivienda segura no es un favor, es un derecho", afirmaron los vecinos, según el reportaje. Los portavoces describieron la situación como estructural y no aislada — "No es un caso aislado, es un problema estructural" — y advirtieron: "No esperaremos a que nuestras viviendas se derrumben". No se especificó el número de familias afectadas.

El pabellón de un millón en Las Palmas de Gran Canaria

La segunda historia ocurre en el lado de Las Palmas de Gran Canaria. Según Canarias7, la Sección Contencioso-Administrativa del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria condenó al Ayuntamiento a pagar cerca de un millón de euros a la empresa Comsa. Comsa reclamaba 903.178,03 euros en facturas, más intereses de demora y costas.

El pabellón, gestionado por el IMD (Instituto Municipal de Deportes), tenía un presupuesto inicial de 2.602.694,73 euros para 1.370,35 metros cuadrados. Estaba diseñado como una sala polivalente flexible — para fútbol sala, baloncesto, tres pistas de minibasket y cuatro de voleibol, además de vestuarios y sala médica. Las obras arrancaron en 2021, pero hoy, según el reportaje, el recinto es un esqueleto de hormigón sin terminar y deteriorado por el vandalismo.

Quién responde de qué

Los dos casos implican cadenas de responsabilidad diferentes, y confundirlos sería un error. Por los bloques de Telde, los vecinos señalan a tres administraciones: el Ministerio de Vivienda, el Gobierno de Canarias — en concreto el consejero Pablo Rodríguez, responsable de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad — y el Ayuntamiento de Telde, con el alcalde Juan Antonio Peña. Su reclamación central es que se ejecuten de una vez las obras prometidas.

El pabellón, en cambio, es asunto del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El contrato con Comsa se rescindió en abril de 2024; la sentencia llegó en agosto de 2026. En lo político, el PP afirmó que la política de infraestructuras deportivas de la ciudad "se va a pique" tras confirmarse la rescisión, mientras que voces vecinales lamentaron el abandono de una instalación pensada para un barrio desatendido. En marzo de 2023, en campaña, el entonces alcalde Augusto Hidalgo y el entonces concejal de Deportes Aridany Romero habían visitado las obras.

Qué piden los vecinos y qué viene ahora

En el lado de Telde, los vecinos exigen que se ejecuten las obras del ARRU — el Plan de Regeneración y Renovación Urbana — junto con claridad sobre cómo se financian las actuaciones previstas y en qué punto están. Su lema resumió el ánimo: "hechos y no palabras". El reportaje no detalló las cifras concretas de financiación del plan.

En el lado de Las Palmas de Gran Canaria, la sentencia deja al Ayuntamiento no solo con el pago a Comsa, sino también con el coste de terminar el edificio. Completar el pabellón, según el reportaje, exigiría una nueva licitación que costaría "más de un millón de euros" adicionales a lo ya gastado. Por ahora, tanto los bloques como el pabellón siguen siendo, en el relato de los vecinos, símbolos de un valle al que se ha hecho esperar.

Dónde pueden informarse los vecinos: El ARRU (Plan de Regeneración y Renovación Urbana) es un marco público de regeneración urbana cofinanciado por las administraciones estatal, autonómica y municipal.
Los vecinos que quieran conocer el estado de las obras en su bloque pueden solicitar información al Ayuntamiento de Telde y a la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias.
Varios datos siguen en movimiento: La sentencia sobre el pabellón puede ser objeto de recurso, y el coste final de terminarlo es una estimación ("más de un millón de euros"), no una cifra cerrada. En el lado de la vivienda, el reportaje no detalló ni las cantidades exactas de financiación del ARRU ni el número de familias afectadas. La responsabilidad de ambos casos recae en administraciones distintas y no debe mezclarse.

Datos clave

  • El Valle de Jinámar se reparte entre dos municipios: Telde y Las Palmas de Gran Canaria
  • Telde: vecinos de los Bloques 7 y 9, calle Manuel Alemán Álamo, protestaron el 17 de agosto de 2026; edificios de finales de los años setenta (eldiario.es/Canarias Ahora)
  • Administraciones citadas en Telde: Ministerio de Vivienda, Gobierno de Canarias (Pablo Rodríguez) y Ayuntamiento de Telde (Juan Antonio Peña)
  • Las Palmas de Gran Canaria: un juzgado condena al Ayuntamiento a pagar a Comsa; la empresa reclamaba 903.178,03 euros más intereses y costas (Canarias7)
  • Pabellón: presupuesto inicial de 2.602.694,73 euros para 1.370,35 m²; gestionado por el IMD; contrato rescindido en abril de 2024
  • Terminar el pabellón costaría "más de un millón de euros" adicionales mediante una nueva licitación (Canarias7)

FAQ

¿Dónde está el Valle de Jinámar?
En el este de Gran Canaria, repartido entre los municipios de Telde y Las Palmas de Gran Canaria.
¿Por qué protestaron los vecinos?
Por problemas estructurales en los bloques 7 y 9 de los años setenta, en la calle Manuel Alemán Álamo, en Telde, que según ellos hacen inseguras las viviendas, según eldiario.es/Canarias Ahora.
¿Cuánto debe pagar Las Palmas de Gran Canaria por el pabellón?
Cerca de un millón de euros; la empresa Comsa reclamaba 903.178,03 euros más intereses y costas, según Canarias7.
¿Responde la misma administración de los dos casos?
No. Los bloques están en Telde; el pabellón es un proyecto de Las Palmas de Gran Canaria. Son administraciones distintas.
¿Qué son las obras del ARRU?
El Plan de Regeneración y Renovación Urbana, un programa de regeneración urbana cuya ejecución piden los vecinos para los bloques de Telde.