Si estás en Canarias estos días, habrás notado que el sol pega con una fuerza especial. No es una simple percepción: la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias ha emitido un aviso de riesgo extremo por radiación ultravioleta (UV) que se mantendrá activo hasta el próximo 3 de agosto. La advertencia se basa en las predicciones oficiales de la AEMET y en el Plan de Vigilancia y Prevención frente a la Radiación Ultravioleta, y afecta a la mayor parte del territorio insular.

Que salte un aviso de este tipo no significa que tengas que quedarte encerrado en casa. Significa, sencillamente, que conviene ser más consciente que nunca de cómo nos exponemos al sol. En las horas centrales del día, la piel sin protección puede quemarse en muy pocos minutos. Y eso es algo que, con un poco de sentido común, se puede evitar por completo. Vamos a contarte qué está pasando exactamente, por qué coincide con esta ola de calor y cómo puedes seguir disfrutando de la playa, la montaña o la terraza sin poner en riesgo tu salud.

Qué significa realmente un aviso de riesgo extremo por UV

El índice UV es una escala internacional que mide la intensidad de la radiación ultravioleta. Va del 0 al 11 o más, y los valores por encima de 11 se consideran extremos. En Canarias, durante el verano, es habitual que los cielos despejados disparen este índice hasta valores de 10 u 11. Lo que ocurre ahora es que las predicciones de AEMET sitúan a numerosos municipios de casi todas las islas justo en esa franja extrema, la más alta de la tabla.

En la práctica, esto implica que una persona de piel clara puede empezar a sufrir una quemadura solar en menos de 20 o 30 minutos si se expone al sol directo sin protección en las horas centrales. Las islas con un riesgo extremo más generalizado son Gran Canaria, Lanzarote, La Graciosa, Fuerteventura, El Hierro y La Gomera. En Tenerife y La Palma, la situación es algo más heterogénea, con zonas en nivel muy alto y otras en extremo, dependiendo del municipio.

Este aviso no llega solo. Coincide con una ola de calor que está dejando temperaturas máximas de hasta 37 o 38 grados en algunas zonas del archipiélago. La combinación de calor intenso y radiación UV extrema es lo que ha llevado a Sanidad a reforzar el mensaje de prevención.

Por qué el sol pega tan fuerte ahora mismo

Canarias tiene unos niveles de radiación UV más altos que la Península durante todo el año por su latitud, más cercana al ecuador. Pero en este episodio se han alineado varios factores que disparan aún más la intensidad. El primero es la altura del sol en pleno verano: al estar tan alto en el cielo, la radiación atraviesa una capa más fina de atmósfera y llega con mucha más fuerza a la superficie.

A esto se suma la situación anticiclónica que trae la ola de calor, con cielos muy despejados o con poca nubosidad. Sin nubes que filtren la radiación, el sol llega directo y sin obstáculos. Además, aunque parezca contradictorio, los episodios de calima o polvo en suspensión que a veces atenúan ligeramente la radiación suelen venir acompañados de un ambiente muy cálido y seco que agrava el riesgo de deshidratación y golpes de calor.

Y hay un factor que a menudo se nos olvida: la reflexión. La superficie del mar y la arena clara actúan como un espejo y rebotan la radiación ultravioleta, aumentando la dosis total que recibe nuestra piel incluso si estamos bajo una sombrilla. Por eso, en días de playa, la protección tiene que ser aún más cuidadosa.

Consejo práctico Aplica el fotoprotector 20 o 30 minutos antes de salir de casa y no escatimes en cantidad: una cucharadita por cada zona del cuerpo y media para la cara es una buena referencia.

Lo que le puede pasar a tu piel (y a tus ojos) si te confías

Más allá de la incomodidad de una quemadura, la radiación ultravioleta tiene efectos que van desde lo inmediato hasta lo acumulativo. A corto plazo, el riesgo más evidente es el eritema o quemadura solar. Con el índice UV en nivel extremo, la piel sin protección puede enrojecerse y dañarse en menos de media hora. Las personas de piel clara, los niños y quienes tienen antecedentes dermatológicos son especialmente vulnerables.

El calor extremo añade otro peligro: el golpe de calor. Mareos, agotamiento, náuseas o confusión después de haber estado al sol son señales de alarma que no hay que ignorar. Y los ojos también sufren. Sin unas buenas gafas de sol con filtro UV, la exposición intensa puede provocar fotoconjuntivitis, una irritación ocular muy molesta que se manifiesta con lagrimeo, enrojecimiento y sensación de arenilla.

A medio y largo plazo, la factura se acumula. La exposición repetida sin protección acelera el envejecimiento de la piel, con manchas y arrugas prematuras, y aumenta el riesgo de cataratas y otros problemas oculares crónicos. Pero el mensaje más importante de Sanidad tiene que ver con el cáncer de piel: las quemaduras solares repetidas, sobre todo en la infancia y la juventud, incrementan de forma significativa la probabilidad de desarrollar distintos tipos de cáncer cutáneo en el futuro. En Canarias, donde la radiación es alta todo el año, este riesgo de exposición acumulada es especialmente relevante.

Bueno saber Los menores de 3 años nunca deben exponerse al sol directo; su piel aún no tiene desarrollados los mecanismos de defensa suficientes.

Cómo protegerte de verdad (y no solo echarse crema)

La crema solar es fundamental, pero por sí sola no hace milagros. La estrategia de protección tiene que ser más completa. Lo primero y más efectivo es evitar el sol directo en las horas de máxima incidencia. Sanidad recomienda no exponerse entre las 11:00 y las 16:00, y en estos días de riesgo extremo conviene ampliar esa franja y buscar sombra o espacios interiores entre las 12:00 y las 17:00. Si tienes planes de playa, senderismo o deporte al aire libre, mejor a primera hora de la mañana o al atardecer.

En cuanto al fotoprotector, elige siempre uno de amplio espectro, que proteja tanto de los rayos UVA como de los UVB. En Canarias, un SPF 30 es el mínimo recomendable para el día a día, pero en jornadas de playa o actividad prolongada al aire libre, el SPF 50 o 50+ es la opción más sensata. Para niños y pieles sensibles, la recomendación es clara: SPF 50+ resistente al agua y al roce. Y tan importante como el número es la aplicación: hay que reaplicar cada dos horas y siempre después de bañarse, sudar mucho o secarse con la toalla. No te olvides de zonas que a menudo descuidamos como las orejas, la nuca, el empeine de los pies, los labios y las manos.

La ropa es tu mejor aliada. Prefiere prendas holgadas que cubran brazos y piernas, y si puedes, de colores oscuros, que filtran mejor la radiación que las claras. Un sombrero de ala ancha o una gorra son imprescindibles en las horas centrales, y unas buenas gafas de sol homologadas con filtro UV de categoría 3 o 4 protegerán tus ojos y la delicada piel de los párpados. Por último, no descuides la hidratación: bebe agua con regularidad, incluso sin tener una sed intensa, y evita las bebidas muy alcohólicas o azucaradas como única fuente de líquidos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ir a la playa con este aviso de riesgo extremo?
Sí, pero con precaución. Evita las horas centrales del día, busca sombra, usa SPF 50+, sombrero y gafas de sol, y reaplica la crema cada dos horas y tras cada baño.
¿El riesgo es igual en todas las islas?
No exactamente. Gran Canaria, Lanzarote, La Graciosa, Fuerteventura, El Hierro y La Gomera tienen riesgo extremo en la mayor parte de su territorio. En Tenerife y La Palma se combinan zonas de riesgo muy alto y extremo según el municipio.
¿Qué diferencia hay entre un SPF 30 y un SPF 50?
El SPF 50 filtra un porcentaje ligeramente mayor de radiación UVB que el SPF 30. En condiciones de riesgo extremo, el SPF 50 ofrece un margen de protección más amplio, especialmente para pieles sensibles y niños.
¿Los días nublados también hay riesgo de radiación UV?
Sí. Las nubes finas pueden dejar pasar hasta el 80% de la radiación ultravioleta. En Canarias, la protección solar es necesaria incluso en días nublados.
¿Qué hago si a pesar de todo me quemo?
Busca sombra de inmediato, hidrata la piel con after sun o crema hidratante suave, bebe agua abundante y evita volver a exponer la zona quemada al sol. Si hay ampollas, fiebre o malestar intenso, consulta a un profesional sanitario.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de profesionales sanitarios. Ante cualquier problema de salud, consulta con tu médico o farmacéutico. La información se basa en el aviso oficial de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias y en las predicciones de AEMET vigentes a 31 de julio de 2026.