Qué significa el nivel 2

PISA ordena los resultados no solo por puntos, sino por niveles de competencia. La OCDE trata el nivel 2 como umbral básico: quien lo alcanza es capaz de traducir una situación cotidiana sencilla a términos matemáticos sin que nadie le indique cómo — comparar dos rutas, convertir precios a otra moneda. Quien queda por debajo tiene dificultades justamente con esas tareas. En Canarias eso afecta al 39,3 %; la cifra española, según las tablas citadas, ronda un tercio, y la media de la OCDE se sitúa en torno al 35 %. La distancia existe, pero no es una anomalía canaria: todo el conjunto ha bajado.

Qué mide PISA y qué no mide

PISA evalúa una muestra de jóvenes de 15 años, no cursos completos ni centros concretos. En Canarias participaron, según datos de la Consejería de Educación recogidos por El Día el 9 de septiembre de 2026, 1.645 estudiantes de 50 centros; en toda España, cerca de 30.000 de 956 centros. De ahí no se deriva ninguna clasificación de colegios.

Para convertir puntos, la OCDE trabaja con unos 20 puntos por curso escolar, según explicó El País el 9 de septiembre de 2026, aunque advierte contra tomarlo al pie de la letra, porque el valor oscila entre 7 y 26,5 puntos según el país. Los 15 puntos entre Canarias y la media española equivaldrían así a unas tres cuartas partes de un curso.

La primera causa está dentro de los propios datos

PISA registra para cada alumno un índice socioeconómico y cultural, el ISEC: ocupación y estudios de los progenitores, recursos del hogar. Canarias marca −0,24 según EFE (8 de septiembre de 2026), España −0,06 y Madrid +0,32; solo Murcia, Andalucía, Ceuta y Melilla quedan por debajo.

Hasta qué punto pesa lo muestra el análisis publicado por La Provincia el 9 de septiembre de 2026: entre el cuarto del alumnado con mayor ISEC y el cuarto con menor hay en Canarias una diferencia de 54 a 59 puntos, casi tres cursos escolares. El origen social genera dentro del archipiélago una distancia mayor que la que separa al archipiélago de la media estatal.

Repetir curso y salir pronto

La segunda explicación es la repetición de curso. Según ese mismo análisis, el alumnado repetidor tiene una probabilidad 8,67 veces mayor de pertenecer al grupo con bajo rendimiento sostenido. Eso no establece una dirección de causa —repetir puede ser consecuencia de dificultades anteriores—, pero muestra hasta qué punto los problemas se concentran ahí.

A ello se suma el abandono educativo temprano: para 2025 el Ministerio de Educación sitúa a Canarias, con datos de la EPA, en el 15,9 % frente al 12,8 % de España. El consejero de Educación, Poli Suárez, atribuyó en medios canarios el repunte a la incorporación temprana al empleo en el sector servicios. Para PISA cuenta porque los evaluados están justo en ese umbral.

Gobierno, sindicatos, estadística

El presidente canario, Fernando Clavijo, pidió el 8 de septiembre de 2026 «tranquilidad y sosiego», admitiendo a la vez que «las cosas no van bien», y describió PISA como el informe con los peores datos de la serie histórica. La Consejería de Educación apunta a las plantillas: 29.046 docentes en el sistema público en el curso 2026/27, 2.351 más que al inicio de la legislatura, y ratios rebajadas, entre otras de 30 a 25 en tercero de la ESO.

El sindicato STEC-IC opone a eso las carencias de financiación y reclama bajadas de ratio y más especialistas de apoyo; la Federación de Enseñanza de CCOO pide más inversión en el conjunto del Estado. Ninguna de las dos posiciones se demuestra solo con PISA. Y una pregunta evidente queda abierta: PISA 2025 no publica resultados por islas.

Lo que estas cifras no dan de sí

Este ciclo incorpora un dominio nuevo, la resolución computacional de problemas: Canarias 488 puntos, España 499 y una media de la OCDE de 500 según las informaciones citadas. Ahí la distancia es bastante menor que en matemáticas.

cita.news informó el 3 de julio de 2026 de otra investigación: el estudio de la Fundación Ramón Areces y el Ivie, según el cual el 6,2 % del alumnado canario se considera de alto rendimiento. Aquello explotaba datos PISA anteriores y miraba a la cúspide; el informe actual es la nueva ronda de la OCDE en sí y mira al umbral inferior.