El «Observatorio Electoral de Canarias» entrevistó a 1.639 personas entre el 19 y el 25 de mayo (encuesta online, margen de error ±2,45 por ciento) — con la mirada en las elecciones de 2027. Lo distintivo: el estudio no mide solo quién va por delante, sino las llamadas matrices de transferencia — quién se mueve de qué partido a cuál. Y ahí es donde se pone interesante.
La derecha blindada: VOX crece a costa del PP
El hallazgo más llamativo afecta a VOX. Ningún otro partido del Archipiélago retiene a sus votantes con tanta firmeza: el 80,3 por ciento de quienes votaron antes a VOX en la urna regional se mantienen — cuatro de cada cinco. Al mismo tiempo, sin embargo, el 40,8 por ciento de los votantes actuales de VOX procede de otros partidos, sobre todo del Partido Popular. El estudio habla de una «derecha blindada»: VOX consolida su espacio mientras el PP actúa como su principal suministrador. El propio PP solo retiene el 50,4 por ciento de sus antiguos votantes; casi cuatro de cada diez se van.
La izquierda fiel, pero que se resquebraja
En el lado opuesto está el PSOE — el partido con el electorado más fiel: el 80,7 por ciento de los votantes actuales del PSOE ya votó socialista antes, y solo algo más del diez por ciento procede de otras fuerzas. El problema de los socialistas no es la fuga hacia rivales, sino la creciente indecisión: el 15,8 por ciento de sus antiguos votantes hoy no sabe qué hará. Es este efecto el que genera incertidumbre en varias circunscripciones.
El centro resiste — por poco
Entre las grandes fuerzas, Coalición Canaria (CC) resulta la más estable: 60,9 por ciento de retención en la urna regional, 66,1 por ciento a nivel insular, y de forma bastante uniforme en todas las islas. También aquí la principal amenaza no es la competencia, sino la indecisión — uno de cada ocho antiguos votantes de CC todavía no se ha decidido.
La gran perdedora — y su propia escisión
A quien más golpea es a Nueva Canarias (NC). El partido solo retiene el 40,5 por ciento de sus antiguos votantes y registra la mayor fuga hacia la indecisión (26,8 por ciento) y hacia otras opciones (31,2 por ciento). Lo llamativo: una razón clave es una fuerza salida de sus propias filas. La recién creada Primero Canarias — una escisión del entorno de NC — obtiene el 91,5 por ciento de sus votantes de otros partidos, ante todo de la propia Nueva Canarias. NC se desangra, pues, precisamente en beneficio de su propia escisión. El estudio advierte, no obstante, de que este crecimiento de Primero Canarias no es todavía fidelidad consolidada, sino sobre todo capacidad para recoger a los descontentos.
El verdadero campo de batalla: los indecisos
La conclusión central del estudio es el peso de los indecisos. Esta «bolsa oculta» se compone en un 56,8 por ciento de antiguos abstencionistas — personas que ya estaban alejadas de la política. El resto, sin embargo, son antiguos votantes de partidos concretos, sobre todo del PSOE (16,6 por ciento) y de CC (8,2 por ciento). Llamativo: la derecha apenas nutre esta bolsa de incertidumbre; son el centro y la izquierda quienes concentran el potencial indeciso. Quien movilice a estas personas en 2027 probablemente marcará el próximo Parlamento.
Cuando la marca insular vence a la ideología
Un hallazgo secundario interesante: en las elecciones a los cabildos, los votantes se comportan de otra manera. El nivel insular premia el arraigo territorial y refuerza especialmente a CC (en Tenerife, 78,2 por ciento de retención; la escisión Drago Canarias, hasta un 86 por ciento). En Gran Canaria, en cambio, NC pierde terreno ante Primero Canarias. La peculiaridad canaria de que la marca insular pese a menudo más que el partido autonómico se confirma así una vez más.
La frase televisiva que aviva el debate
En justo esta coyuntura irrumpió esta semana una intervención que causó revuelo. Cristina Valido, la única diputada de CC en el Congreso español, se prestó a un ejercicio de hipótesis en el programa de televisión «En boca de todos» (Cuatro). A la pregunta hipotética de si apoyaría una moción de censura del PP y VOX contra el Gobierno central de Pedro Sánchez, respondió: «Si esto fuera una dictadura y decidiera solo yo, y fuera para convocar elecciones inmediatamente, sí». Ella misma lo calificó expresamente de «política-ficción».
La frase es delicada porque CC ha venido apoyando al Gobierno de Sánchez. Últimamente, sin embargo, el partido reclama abiertamente elecciones anticipadas o una cuestión de confianza — en el contexto de las investigaciones por corrupción en el entorno del PSOE. «El árbitro pitó la hora. Toca que los ciudadanos opinen», dijo Valido en una entrevista radiofónica. Que del ejercicio hipotético salga política real está por ver — no hay una moción de censura sobre la mesa en estos momentos. Pero el tono marca una distancia creciente entre los nacionalistas canarios y Madrid.
Qué significa para Canarias
Para los lectores que viven aquí, el mensaje es doble. Primero: queda mucho tiempo hasta las elecciones de 2027, y una encuesta online es una foto fija, no un oráculo — el margen de error y el método (autocumplimentación en la red) invitan a la cautela. Segundo, sin embargo, se perfila una tendencia clara: el sistema de partidos canario se fragmenta más, nuevas fuerzas como Primero Canarias y Drago les comen terreno a las establecidas, y el factor decisivo ya no es la clásica batalla izquierda-derecha, sino el enorme grupo de los indecisos. Es justo lo que sospechábamos ya en abril: en Canarias rara vez decide la ruidosa victoria electoral, sino la silenciosa aritmética que hay detrás.
Seguimos pendientes — y analizaremos nuevas encuestas en cuanto se publiquen.