Mediana o media: por qué en otros sitios se lee «la segunda más baja»
Ambas cifras proceden de la misma encuesta, ofrecen una ordenación distinta y las dos son correctas. La media suma todos los salarios y divide por el número de trabajadores; unos pocos sueldos altos tiran de ella hacia arriba. La mediana es el salario de la persona que está justo en el medio. En la media, Canarias es la penúltima con 25.120,38 euros, algo por encima de Extremadura; es la cifra que el INE destaca en su nota de prensa, y por eso muchas informaciones hablan de la «segunda más baja». En la mediana, Canarias es la última, y para saber cuánto gana un trabajador corriente esa es la medida más honesta. Corresponde una matización: la tabla del INE no desagrega Ceuta y Melilla. El último puesto se refiere a las 17 comunidades, no a los 19 territorios españoles.
La distancia se abre arriba, no abajo
Lo más revelador son los percentiles de esa misma encuesta. En el extremo inferior Canarias apenas se diferencia del resto del país: el percentil 10 está en 11.877,70 euros frente a 12.018,46 en España, una distancia del 1,2 por ciento. En el cuartil inferior es del 6,6 por ciento; en la mediana, del 15,8; y en el cuartil superior, con 29.218,96 frente a 36.969,61 euros, ya del 21,0 por ciento. El salario mínimo es único en toda España y mantiene el suelo canario al nivel nacional; lo que falta son los escalones de encima. Esa es también la diferencia con Baleares: su mediana está un 21,0 por ciento por encima de la canaria, pero en el percentil 90 la ventaja se reduce al 5,8 por ciento. Los que más ganan en ambos archipiélagos se parecen; la clase media asalariada, no.
La estructura sectorial explica la mayor parte
Aquí está el mecanismo. Según la Encuesta de Población Activa del INE, en la media anual de 2025 el 43,1 por ciento de todos los ocupados canarios trabajaba en comercio, transporte y hostelería, frente al 28,4 por ciento en España. A la inversa, la industria concentra el 5,0 en lugar del 13,5 por ciento, la información y las comunicaciones el 1,9 frente al 3,8, y los servicios financieros el 1,5 frente al 2,1. Enfrente están los salarios sectoriales de la Encuesta de Estructura Salarial de 2024: la hostelería pagó de media en España 17.653,42 euros y fue la peor retribuida de dieciocho ramas de actividad. Información y comunicaciones alcanzó 42.741,94 euros y las actividades financieras 51.862,90. El archipiélago está muy presente en el sector que menos paga y poco presente en todos los que pagan bastante más.
Lo que no explica la brecha
Una explicación extendida no resiste la comprobación. El tiempo parcial reduce mucho el salario anual: la encuesta cifra la jornada completa en 33.826,92 euros y la parcial en 14.076,75 de media en España. Pero en Canarias la parcialidad es inferior a la media nacional: 9,9 frente al 13,7 por ciento de los ocupados, media anual de 2025. La temporalidad tampoco se aparta mucho, un 16,7 frente al 15,3 por ciento. El retraso canario no se debe, por tanto, sobre todo a que se trabajen menos horas, sino a en qué se trabaja. Que los salarios anuales incluyan a todos los asalariados, también los de jornada parcial y los contratos de parte del año, sigue siendo determinante para el nivel en una economía estacional, pero no sostiene el caso canario.
Crecimiento, alquileres y lo que juega en contra
El producto interior bruto canario creció en 2024 un 4,4 por ciento en volumen, el mayor avance de España junto con Murcia, frente al 3,5 por ciento del conjunto del Estado. Ese mismo año el salario mediano canario subió un 4,2 por ciento en términos nominales y el español un 4,9. Actividad económica y salario se miden de forma distinta y no pueden restarse uno del otro; la comparación entre ambas cifras salariales sí es válida, y muestra que la distancia creció: del 14,2 por ciento en 2022 al 15,2 y al 15,8 por ciento en 2024. A ello se suma el coste de la vivienda: un piso de 70 metros cuadrados al alquiler medio de oferta de 15,40 euros por metro cuadrado que idealista publica para agosto de 2026 cuesta 1.078 euros al mes, el 62,7 por ciento del salario mediano bruto anual, un cálculo de esta redacción que no refleja ni los alquileres en vigor ni los hogares con dos ingresos. Es justo el contrapeso: el tipo general del IGIC es del 7 por ciento frente al 21 del IVA peninsular, y el régimen fiscal canario tiene deducciones propias.